EPPK abre una segunda fase y presentará quejas individuales en la Audiencia Nacional

Los presos políticos vascos recurrirán a la vía judicial, concretamente al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, para presentar escritos de queja individuales por la vulneración de derechos humanos que supone la dispersión. Serán cincuenta los presos que presentarán las denuncias en una primera fase.

naiz|donostia|13/11/2014 07:08|6 comentarios
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Los presos solicitarán de nuevo su acercamiento a prisiones vascas. En la imagen, una iniciativa llevada a cabo en Zaballa. (Jon HERNAEZ/ARGAZKI PRESS)

Según ha avanzado el programa ‘Boulevard’ de Radio Euskadi, el Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK) abre una segunda vía para reclamar el acercamiento a las prisiones vascas. Las mismas fuentes han señalado que los presos vascos, de forma individualizada, presentarán escritos de queja ante el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional española, José Luis de Castro, en los que denunciarán la vulneración de derechos humanos y penitenciarios que supone la dispersión. Sería una vía nunca explorada por el colectivo, según Radio Euskadi.

«Los presos presentarán los escritos de forma individual y cada uno presentará su propia petición en la que explicará su caso y aludirá las razones por las que se vulneran sus derechos y solicitará el acercamiento», ha señalado la radio pública.

Las mismas fuentes han señalado que en esta primera fase serán unos cincuenta los presos que presenten los escritos ante la Audiencia Nacional, aunque posteriormente podrían sumarse más miembros del colectivo.

Estas nuevas demandas llegan después de que EPPK decidiera abrir la puerta a una salida escalonada e individualizada. Tras aquella decisión, presos enfermos y mayores de 70 años fueron los primeros en realizar sus peticiones ante Instituciones Penitenciarias.

Los presos vascos terminaron a mediados de junio de realizar ante cada una de sus prisiones las solicitudes indivicualizadas de traslado a la cárcel de Zaballa, en el Estado español, y a las más próximas a Euskal Herria, en el Estado francés. Además, los prisioneros con enfermedades incurables, graves trastornos síquicos y mayores de setenta años pidieron en cada caso la libertad provisional o pasar a una situación de prisión atenuada en sus domicilios. Todas las respuestas recibidas fueron denegatorias.

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