La Ciudadela muestra los objetos cotidianos reinterpretados como esculturas por Sueskun

Hasta el 2 de julio, el Polvorín de la Ciudadela acoge la exposición ‘De continentes, contenidos y otros cuentos’, en la que se muestran los objetos cotidianos reinterpretados como esculturas por la artista iruindarra Mertxe Sueskun.

Naiz|2017/05/19 11:54
Exposueskun
Una de las obras de Mertxe Sueskun que se puede ver en la Ciudadela hasta el 2 de julio. (AYUNTAMIENTO DE IRUÑEA)

La propia artista ha presentado en rueda de prensa la exposición, acompañada de la directora de Cultura, Política Lingüística, Educación y Deporte, Maitena Muruzábal.

El horario, ya de verano, es de martes a viernes por la tarde, de 18:30 a 21 horas; los sábados, de 12 a 14 y de 18:30 a 21 horas; y los domingos y festivos, solo por la mañana, de 12 a 14 horas.

La actividad artística de Mertxe Sueskun está ligada a la interpretación del objeto. Algunas veces lo hace de una forma sencilla, dejando que el objeto (una brocha, un peine, un cepillo, etc.), desprovisto de su función y de su contexto habitual, protagonice un entorno distinto al acostumbrado, colocándolo en el marco o la peana, pasando así a convertirse en un objeto artístico.

Junto a estas obras, comparten espacio en el Polvorín de la Ciudadela otras propuestas más elaboradas. Se trata de composiciones seriadas que parten de materiales reciclados y que la artista desarrolla a través de la geometría y el color, dando paso a distintas posibilidades imaginativas y asociativas. Para ello, se sirve de cajas vacías, algunas veces reticuladas y ocupadas en parte por láminas de cartón, trozos de algodón o carretes de hilo, que generan juegos de formas y volúmenes sugerentes.

La autora
Mertxe Sueskun, natural de Iruñea, cursó estudios de talla de piedra y madera en Deba y en el Arteleku de Donostia. Su obra ha sido seleccionada para distintas muestras, como las de artistas noveles de Gipuzkoa, las bienales de Gasteiz, Almería, Murica y Szombathely (Hungría) y la trienal de Loods (Polonia). En 1996 participó en la exposición Escultores Navarros, en Iruñea, y tres años después recibió el II Premio Navarra de Escultura.

Ha participado en una docena de exposiciones individuales y su obra está presente en el Museo de Szombathely en Hungría.