Los creadores de ‘Intouchables’ clausuran Zinemaldia con ‘Samba’

Los directores Erik Toledano y Olivier Nakache han vuelto a confiar en su actor «talismán», Omar Sy, para su última película, ‘Samba’, que hoy clausura la 62 edición de Zinemaldia.

NAIZ|DONOSTIA|2014/09/29 10:23
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Los dos protagonistas del título, en el centro, flanqueados por los dos directores. (Jon URBE/ARGAZKI PRESS)

‘Samba’, integrada en la Sección Oficial pero fuera de concurso, clausura la 62 edición del Zinemaldia, nueve días después de que el filme ‘The Equalizer’, protagonizado por Denzel Washington, diera el pistoletazo de salida.

Hasta ahí las similitudes entre las dos películas, porque ‘Samba’ es absolutamente lejana a la violencia del justiciero que encarna Washington y pone el foco en los pesares de un inmigrante sin papeles procedente de Senegal, Samba, que lleva 10 años viviendo en París y se busca la vida en infinidad de trabajos mientras trata de conseguir un permiso de residencia.

En este periplo se suceden las situaciones cómicas, aunque en la película subyace un regusto amargo por la dureza de las condiciones que padecen personas como Samba que tampoco quieren volver «como unos perdedores» a sus países y tratan por todos los medios de conseguir los permisos legales.

«Los sin papeles tenemos muchos papeles», dice en un momento uno de los personajes.

El contrapunto lo pone Alice (Charlotte Gainsbourg), una alta ejecutiva de una empresa que padece el síndrome «bourn out» que trata de paliar con medicación y que busca en una asociación de ayuda a inmigrantes una forma de volver a sentir interés por el resto de los seres humanos.

Eric Toledado y Olivier Nakache han señalado en rueda de prensa en la que han estado también Omar Sy y Charlotte Gainsbourg, que la idea de ‘Samba’ es incluso anterior a ‘Intouchables’, el filme protagonizado por Sy que pulverizó las taquillas y se convirtió en un fenómeno cultural en el Estado francés.

Conscientes de que es «imposible» volver a cosechar semejantes cotas de éxito, el tándem de directores ha tratado en su quinta película de «minimizar» la presión y se ha empleado a fondo en «hacer la película que querían hacer» sin tener en cuenta las etiquetas de «género».

El resultado, en palabras de Toledano, «una mezcla» entre costumbrismo y denuncia social, aderezado con «mucho humor» porque la comedia «permite abordar temas tabú y dotarlos de ligereza».