Alejandro Sala / Zoom|2017/10/08 00:00

La Patagonia cubre un tercio de la superficie de Argentina pero acoge solo a un 5% de su población. En este paisaje adusto, seco y ventoso encontramos un horizonte infinito únicamente interrumpido por las estancias o haciendas de los enormes latifundios propiedad de los «señores del oro blanco». Esta es la historia de un modo de producción al que la globalización y el turismo de masas han puesto fecha de caducidad.