Pablo L. OROSA|2017/10/13 00:00
HUIR DE SUDÁN DEL SUR POR LA CARRETERA DE LAS VIOLACIONES

Un puente de madera separa dos horizontes que son el mismo pero resuenan distinto. A este lado de la frontera, en la cuesta que sube, se oyen suspiros y algunas risas que dibujan alivio; al otro lado del río, en la cuesta que baja, el silencio que marcan los fusiles.