2017/04/21

Los atropellos en capitales preocupan y reabren el debate sobre la velocidad

Una mujer falleció el martes en Iruñea en la calle Sadar, donde se cuentan 20 atropellos en casi dos décadas; dos han sido arrolladas en las últimas horas en Gasteiz; y un hombre fue atropellado ayer por un autobús en el centro de Donostia. En Iruñea ya se barajan medidas.

Izaro IZU|IRUÑEA
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Además de lo ocurrido el domingo tarde en Tutera en otro tipo de circunstancias, los últimos días y horas han sido prolijas en atropellos de peatones en las capitales vascas, y uno con fatal desenlace: una mujer de 67 años falleció arrollada el martes por un vehículo, cuya conductora dijo que la deslumbró el sol, en la calle Sadar de Iruñea, junto al Navarra Arena.

Ese punto, una vía de dos carriles en cada sentido con numerosos pasos de cebra, se revela como auténtico punto negro, con más de un atropello por año, algunos muy graves. Otro tanto ocurre en la Avenida de Gipuzkoa que une Iruñea y Berriozar, una vía similar. Al tratarse de calles que no están en el centro de la ciudad, el límite de velocidad es el estándar de 50 kilómetros por hora y no 30 como en otros puntos delicados por la estrechez de las calles, la abundancia de peatones y la circulación de bicicletas.

Así las cosas, el concejal responsable de Movilidad, Armando Cuenca, ha planteado extender el límite de 30 a toda la ciudad, pero se ha topado con la crispada réplica de UPN y PSN. El primero dice en una nota que «la dignidad de Cuenca toca fondo al aprovecharse de una muerte para su autobombo» y «vender su mala gestión». El PSN pide un estudio sosegado.

Con todo, la situación se reproduce en otras capitales vascas. Por ejemplo, en Gasteiz anteayer a las 19.30 una mujer de 57 años fue arrollada por un turismo en la calle Rioja (en el centro) sufriendo fractura de cadera y muñeca, y minutos antes otra de 52 resultó atropellada en la calle Las Trianas, junto a la Plaza de Toros. En la mañana de ayer otro hombre, esta vez de 70 años, resultó herido por un autocar de Lurraldebús igualmente en el centro de Donostia, en un paso de peatones que no dispone de semáforo entre las calles Etxaide y San Marcial.

Se golpeó en la cabeza y fue trasladado en ambulancia al Hospital para hacerle pruebas. Varios pasajeros fueron atendidos también debido al fuerte frenazo.

NO ES LA EDAD


Las cuatro víctimas de los últimos accidentes tienen entre 52 y 70 años, por lo que el argumento de la edad como factor clave no se sostiene. Tres de ellos han ocurrido a la caída del sol, causa aparente del siniestro de Iruñea.