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El cuatripartito ve poco margen para modificar la reforma fiscal, que la oposición rechaza

Las formaciones que sustentan al Gobierno de Nafarroa han reconocido que hay poco margen para modificar la propuesta de reforma fiscal aprobada por el Ejecutivo y que rechazan los grupos de la oposición, ya que, según han llegado a apuntar EH Bildu y Podemos, se basa en un «acuerdo cerrado».

Fachada del edificio de Hacienda. (GOBIERNO DE NAFARROA)
Fachada del edificio de Hacienda. (GOBIERNO DE NAFARROA)

De esta forma se han pronunciado en declaraciones a los periodistas tras la Mesa y Junta de Portavoces en la que se ha acordado el desglose del proyecto de Ley navarra de modificación de diversos impuestos y otras medidas tributarias de la modificación de la modificación de la Ley  de Haciendas Locales de Nafarroa.

«El Gobierno ha presentado un acuerdo cerrado», ha afirmado el portavoz de Podemos, Mikel Buil, quien ha remarcado que en «lo sustancial ya es un pacto cerrado».

En la misma línea se ha pronunciado Adolfo Araiz, EH Bildu, quien tras señalar que ha llevado «bastante tiempo» su elaboración, así como que es fruto de un debate «profundo» que comenzó en verano con la evaluación de la anterior reforma, ha manifestado que en «lo fundamental» está cerrado. En cualquier caso ha apuntado que si se presentan cuestiones nuevas las estudiaran.

A Geroa Bai le hubiera gustado una reforma «más prudente», según su portavoz, Koldo Martínez, quien ha comentado que, en su opinión, el acuerdo «no está definitivamente cerrado», por lo que seguirán intentando negociar algunos cambios.

Desde I-E, Marisa de Simón ha opinado que la reforma fiscal, incluida en el acuerdo programático es «un paso más en el camino hacia la progresividad de la fiscalidad más justa».

Los grupos de la oposición han reiterado su postura en contra y así el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha considerado «incomprensible» que después de su primera reforma fiscal, ahora se pretendan otras modificaciones que tienen como «único objetivo recaudar más», unos 28 millones de euros, y lo haga «sin escuchar a nadie». A su juicio se trata de «otra vuelta de tuerca» al conjunto de la ciudadanía, a las clases medias y a las empresas.

«Si presentamos una enmienda a la totalidad igual van y la aprueban», ha comentado Esparza, aludiendo al hecho de que «a nadie le gusta», ni siquiera a los socios del Gobierno, cuestión a la que también ha aludido la socialista María Chivite.

El PSN, que reúne mañana a su equipo económico para analizarla, ha avanzado que en conjunto no les gustan las medidas fiscales propuestas, a lo que Chivite ha añadido que, a su juicio, se ha perdido una oportunidad para rectificar la presión fiscal, el castigo a las clases medias.

También el PPN rechaza esta reforma fiscal que «condena a los navarros» a ser los que tienen «los impuestos más altos», según Ana Beltrán, quien preguntará sobre esta cuestión en el pleno del Parlamento a la presidenta del Gobierno, Uxue Barkos. Beltrán ha criticado el «efecto cosmético» que pretenden hacer con las familias.