El humo de los incendios en Siberia cubre una superficie mayor que la de la Unión Europea

La nube de humo provocada por los incendios en Siberia supera la superficie de la Unión Europea y está llegando a Alaska, donde el fuego ha arrasado también miles de hectáreas. Los incendios del Ártico están liberando cantidades récord de CO2 en la atmósfera.

NAIZ|13/08/2019 19:22
Humo-fuego-rusia
El humo de un incendio cubre un puente sobre el río Angara, en la localidad de Boguchany, en Siberia.(Ekaterina ANISIMOVA/AFP)

La nube de humo provocada por los incendios en Siberia, que perduran desde hace dos semanas, supera la superficie de la Unión Europea, según cálculos de expertos que publica el diario británico “The Guardian”.

El humo sigue expandiéndose y según estima Antti Lipponen, del Instituto Meteorológico de Finlandia, el área afectada es más de 5 millones de kilómetros cuadrados, superior al área de la Unión Europea, que es de aproximadamente 4,5 millones de kilómetros cuadrados.

Rusia continúa tratando de sofocar los incendios en una región clave para el enfriamiento del planeta que arroja dióxido de carbono a la atmósfera. Sin embargo, el Gobierno ruso es pesimista y prevé que los incendios sigan activos hasta febrero.

La intensidad de los fuegos sigue en aumento y para el científico del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copérnico, Mark Parrington, «la intensidad todavía está muy por encima del promedio», según ha asegurado a “The Guardian”.

Además, ha señalado que los días previos al inicio de los fuegos, se alcanzaron no solo temperaturas altas para la zona sino también un bajo nivel de humedad del suelo, lo que significa una mayor dificultad para la extinción de los incendios.

La nube de humo se desplaza hacia el este y puede alcanzar Alaska, donde, según recuerda el diario británico, la superficie quemada ya supera la afectada por los incendios de California el año pasado.

Según Greenpeace, desde comienzos de año se han quemado más de 13,1 millones de hectáreas en todo el mundo, una cifra similar a un año de gases emitidos por los tubos de escape de 36 millones de automóviles.

Los incendios están afectando de forma especial por tercer mes consecutivo a zonas del Ártico, no solo en Siberia, sino también en Alaska, Canadá o Groenlandia

El fuego en esta región, habitualmente helada, está liberando además el dióxido de carbono añadido almacenado en el permafrost. Se calcula que en junio se han emitido 50 megatoneladas de CO2 y otras 79 en julio, superando los récords previos en la región.

Y la intensidad ha continuado durante los primeros 11 días de agosto, con 25 megatoneladas más.

«Las emisiones de dióxido de carbono en estos incendios pueden exacerbar el calentamiento global durante las próximas décadas», ha declarado Carly Phlips, una de las expertas de la Unión de Científicos Preocupados.