Archivada la causa del baionarra mutilado por la Policía en una manifestación en Burdeos

Antoine Boudinet perdió su mano derecha al tratar de recoger una granada GLI-F4 en una manifestación el 8 de diciembre pasado en Burdeos. Su denuncia contra el ministro de Interior y el prefecto de Gironde por «mutilación voluntaria» ha sido archivada bajo la excusa de que no se ha podido identificar al policía que lanzó el proyectil.

Maite UBIRIA BEAUMONT|19/09/2019 17:44
Lola-antoine
Antoine Boudinet, junto a Lola Villabriga, también herida por la Policía gravemente. (Guillaume FAUVEAU)

Antoine Boudinet ha confirmado esta tarde a NAIZ que recurrirá a la vía penal tras el archivo de esta primera denuncia. Como es sabido, este joven de Baiona participaba en la ciudad en que reside, Burdeos, en una movilización en denuncia del cambio climático que confluyó con una marcha del movimiento de los chalecos amarillos.

Boudinet vio llegar a sus pies una granada lanzada por la Policía, y fue al tratar de recogerla del suelo para arrojarla de nuevo cuando ese arma, conocida por su capacidad de mutilación, le arrancó literalmente la mano derecha.

El caso del este baionarra, que ejercía de educador social, alcanzó de inmediato dimensión pública, al igual que ocurriría luego con el de la miarriztarra Lola Villabriga. La joven estudiante en la facultad de Bellas Artes de Baiona vio cómo, también en una intervención de la Policía, esta vez en la ciudad de Biarritz (que acogía en diciembre una reunión preparatoria de la cumbre del G7), recibía un impacto que le desfiguró gravemente el rostro.

Desde entonces, ambos jóvenes han tratado de buscar resarcimiento. De momento, la querella presentada por Antoine Boudinet ha quedado archivada. Su abogado, Jean-François Blanco, ha recibido recientemente la notificación del archivo de la denuncia por la que el joven apuntaba a Christophe Castaner, ministro de Interior, como máximo responsable de lo ocurrido.

«No me sorprende»

A llamada de NAIZ, Boudinet ha dicho compartir el sentimiento también expresado por su letrado, de que «es incomprensible que se haya archivado la causa con la excusa de no haber podido identificar al policía responsable del disparo».

Con todo, el archivo atañe a la investigación interna desarrollada por la IGPN (una «policía de policías»), por lo que «no puedo decir que me sorprenda», matizael joven, para añadir que «no cabía confiar demasiado en que un órgano de la Policía dijera que las órdenes del ministro de Interior no fueron correctas».

Es importante reseñar que tras el archivo por el procurador de Burdeos de esa primera denuncia se abre la vía penal, que es lo que la defensa del joven ha querido desde el primer momento: llevar el caso hasta la mesa de un juez instructor.

De este modo, Boudinet podrá dirigirse al procurador general de la Corte de Apelación penal de Burdeos, para seguir la batalla legal, pero ahora en la jurisdicción penal.

Boudinet remarca a NAIZ que no tiene intención de desistir, y seguirá buscando que se haga justicia, porque considera intolerable «escuchar, como hace poco hemos escuchado a Macron, decir que las acciones policiales no han causado heridas irreparables, cuando yo mismo, y otros muchos, tenemos dificultades para volver a retomar nuestras vidas».

Entrevista con los dos heridos

GARA tuvo ocasión de hablar de su traumática experiencia con Lola Villabriga y Antoine Boudinet, que ya entoncen expresaban su malestar por el trato recibido de las autoridades y mostraban dudas de que finalmente alguien se hiciera responsable de lo ocurrido.

En esa entrevista insistían en la necesidad de que se acabe con el uso de las armas que emplea a Policía francesa para «neutralizar manifestaciones», que tienen tras de sí una larga estela de personas mutiladas o con heridas graves.