Urkullu pone la estabilidad como su principal logro frente a la incertidumbre estatal

En el último Pleno de Política General de la Legislatura, Iñigo Urkullu ha puesto en valor la estabilidad que en los últimos años ha reinado en la CAV frente a la incertidumbre que se ha asentado en el Estado español, cuya situación ha calificado de «descorazonadora». Ha pasado por alto que él mismo está trabajando con unos presupuestos prorrogados.

Iker Bizkarguenaga|20/09/2019 13:20
Urkullu
El lehendakari, Iñigo Urkullu, se dirige a la Cámara (Juanan RUIZ I FOKU)

En un discurso dividido en tres partes –una para hacer balance de lo realizado, otra para anunciar proyectos y la tercera para exponer los desafíos de la sociedad vasca en la próxima década–, Iñigo Urkullu ha protagonizado esta mañana el inicio del último Pleno de Política General de la legislatura, marcado por la inestabilidad política estatal y la inminencia de las elecciones.

En el haber de su gestión, el lehendakari ha destacado dos acuerdos alcanzados en esta legislatura, la reforma fiscal acordada en las Juntas Generales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, que entró en vigor en enero del año pasado, y el pacto para renovar el Concierto Económico, atado con el Gobierno español en 2017.

Partiendo de esos dos hitos, Urkullu ha tejido un discurso complaciente, en el que ha puesto en comparación la situación institucional y política de la CAV con la existente en el Estado, que no ha dudado en calificar de «descorazonadora» por la repetición de los comicios el próximo 10 de noviembre. Ha pasado por alto, sin embargo, que su Ejecutivo está trabajando con unos presupuestos prorrogados, dando que fue incapaz de pactar los de este ejercicio con ningún partido de la oposición.

Previsión de crecimiento

En el apartado económico, ha señalado que las previsiones de crecimiento se van a mantener tanto este año (2,3%) como en el siguiente (2%), a pesar de los negros nubarrones que se ciernen sobre la economía mundial, con la recesión alemana y el Brexit británico en el horizonte cercano.

Al respecto, el mandatario autonómico ha sostenido que «la base de nuestra estrategia económica es firme», aunque ha matizado después que «en el contexto actual no podemos dar por segura esa tendencia», aunque sí ha garantizado su «empeño» en que se mantenga.

También ha defendido que «el sistema vasco de protección social es sólido», apuntando que su Gabinete «ha realizado un esfuerzo continuado a favor de la cohesión y la reducción de las desigualdades sociales». Una afirmación que choca con el reciente informe sobre la pobreza elaborado por su propio Ejecutivo, que alertaba de niveles de pobreza inéditos desde mediados de los años 80. De hecho, Urkullu ha señalado que «la tasa de pobreza grave» se mantiene en el 5,1%, «por debajo del 6% de la media europea», obviando que la pobreza real ha crecido casi un 7% en solo dos años.

Estabilidad del Estado

Con todo, el lehendakari ha dicho ser consciente del «nivel de incertidumbre en el que se encuentra nuestro entorno», tanto en Europa como en el Estado, y admitiendo que «nuestro estado de alerta es máximo».

En este sentido, ha cargado contra «determinadas políticas populistas» y una forma de actuar basada en «consignas simples y falsas soluciones sencillas a problemas complejos» que, a su juicio, «afecta a la estabilidad en el Estado y puede afectarnos en Euskadi». «Me preocupa, y mucho, la situación política en el Estado», ha apostillado.

Frente a este diagnóstico, Urkullu ha sostenido que «nuestro modelo se asienta en una gestión seria y responsable», y ha definido la estabilidad como «nuestro mejor activo político».

«Hemos hecho autocrítica»

El lehendakari de la CAV ha citado cuatro líneas de actuación prioritarias: «desarrollo humano», «crecimiento sostenible», «convivencia y derechos humanos» y «autogobierno».

Sobre la primera, ha señalado que tres cuartas partes del presupuestos estén destinados a Salud, Educación y Protección Social, y ha ensalzado el sistema público de salud, «puntero en el Estado y que la sociedad aprecia». También ha mencionado las irregularidades –«problemas»– detactados en la OPE de Osakidetza, pero para indicar que «somos los primeros interesados en que todo se aclare» y comprometerse a acabar el proceso con «garantías de igualdad para todas las personas». «Hemos hecho autocrítica y aceptado responsabilidades», ha concluido al respecto.

También ha dicho que la educación es «un ámbito prioritario» que está «en el núcleo del esfuerzo presupuestario». Aunque ha admitido que «es preocupante» la situación que vive la comunidad educativa, ha defendido que «el modelo funciona».

El lehendakari ha afirmado asimismo que «somos una comunidad pionera en el compromiso con la igualdad», aun siendo consciente «del camino que nos queda por recorrer». «El objetivo es reforzar este compromiso para poder conseguir una sociedad libre de violencia hacia las mujeres», ha expuesto.

Emergencia climática

Respecto al segundo apartado, el de crecimiento sostenible, Urkullu ha mencionado como «reto prioritario» reducir la tasa de paro del 10% para 2020, y ha destacado que hace tes años había 144.000 personas registradas en Lanbide, por menos de 116.000 ahora.

A continuación ha enumerado una serie de proyectos en industria e innovación, infraestructuras, reactivación económica e internacionalización, para pasar a pasar a destacar que el pasado 30 de julio el Consejo de Gobierno de Lakua «aprobó una Declaración institucional de emergencia climática, reafirmando la convicción de liderar este desafío y convertirlo en palanca de transformación hacia una economía más competitiva y climáticamente neutra».

«El hito más relevante»

En el eje sobre Convivencia y Derechos Humanos es el único en que el lehendakari ha valorado que la disolución de ETA, en mayo del año pasado, ha sido «el hito más relevante en nuestro pasado reciente. También ha dicho que las políticas de paz y convivencia «siguen siendo necesarias en un país que, hace tan solo una década, seguía sufriendo el terrorismo», y ha considerado «esencial» asentar ante la sociedad vasca «que el terrorismo fue injusto, un atentado contra la propia sociedad vasca y los derechos humanos».

En la misma línea, se ha marcado como objetivo, en materia de Convivencia y Derechos Humanos, «alcanzar una reflexión crítica global sobre el pasado que, incluyendo explícitamente la violencia de ETA, sea compartida por todas las fuerzas políticas». Ha señalado, además, que pretende «ampliar los espacios constructivos y participativos de consenso en materia de memoria», así como de «reconocimiento y reparación de las víctimas» y que considera necesario alcanzar «un consenso sobre política penitenciaria y reinserción, adaptado al nuevo tiempo político y ajustado al principio humanitario».

Concierto Político

Tras indicar, respecto al último punto de actuación, que su compromiso es «lograr más y mejor autogobierno», Urkullu se ha marcado como objetivo el cumplimiento íntegro del Estatuto, valorando que «no tiene excusa que 40 años después siga sin ser cumplido». De hecho, el mandatario autonómico ha puesto en valor la fecha del 25 de octubre, cuando se aprobó el Estatuto, que, ha considerado, «constituye un hito que permite valorar la institucionalización del país y la construcción de Euskadi».

A renglón seguido ha opinado que «reconocer el autogobierno vasco supone actualizar y mejorar ese mismo autogobierno», y ha indicado que al Parlamento le corresponde «acordar y pactar un cauce que dé salida a las aspiraciones del país». En este contexto, Urkullu ha destacado «tres objetivos compartidos»: garantizar «el modelo vasco de bienestar, primando la cohesión y la justicia social», actualizar el catálogo de competencias «y ampliar el acervo competencial del autogobierno», y «clarificar la capacidad de decisión y garantizar un sistema de bilateralidad efectivo».

A su parecer, es preciso abordar estos objetivos «desde el reconocimiento del carácter nacional de Euskadi y su singularidad» y desde «el reconocimiento de los distintos sentimientos de pertenencia, profundizando en la pluralidad». En este sentido, ha apuntado que para abordar esta tarea existe ya «un instrumento que se ha demostrado eficaz y se presenta ahora como una oportunidad», en alusión al Concierto Económico, apostillando que existe una «oportunidad de tejer un acuerdo asentado en el modelo de Concierto Político, un acuerdo de concertación nacional en Euskadi y un pacto de garantía bilateral con el Estado», que suponga «un nuevo futuro político basado en la confianza recíproca, que permita ampliar la potencialidad del autogobierno, con un mecanismo de resolución de conflictos asentado en la bilateralidad».

Ponencia de Autogobierno

En este mismo apartado, se ha referido a la Ponencia de Autogobierno del Parlamento de Gasteiz, en la que una comisión de expertos trabaja para la elaboración de una propuesta de texto articulado de nuevo estatus para el 30 de noviembre. Tras mostrar su «más sincero reconocimiento» a la labor de este comité de juristas, ha destacado su «empeño es loable y su actitud constructiva».

En paralelo, Urkullu ha realizado un llamamiento «al esfuerzo» de los cinco grupos parlamentarios para «actualizar el autogobierno». «Tras meses de trabajo, sigue primando la voluntad y determinación de tejer acuerdos», ha manifestado, expresando su deseo de que el trabajo de la ponencia «permita ensanchar, profundizar y ampliar el acuerdo interno para avanzar en el autogobierno».

Para ello, también ha considerado «imprescindible una interlocución con plenas funciones por parte del Gobierno Español» para sacar adelante la «agenda vasca» y «cuestiones que no pueden seguir aparcadas por la inestabilidad en el Estado, por el clima electoral permanente o la ausencia de una interlocución en el Gobierno español».

«El nuevo escenario electoral retrasa, de nuevo, la puesta en marcha efectiva del Gobierno español, no facilita el clima de confianza y trabajo que exige la respuesta a las necesidades de la agenda vasca. La repetición electoral es un paso atrás», ha reiterado.

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