El comité de Araluce pide al grupo Batz que desactive el cierre y no desvíe la carga de trabajo

El comité de empresa de la empresa Araluce (Igorre) ha exigido al grupo Batz, dueño de la planta de Igorre, que desactive el cierre patronal que impuso el pasado 7 de noviembre. Los trabajadores han informado de que la Inspección de Trabajo declaró este martes que no ve justificación para el cierre.

NAIZ|Igorre|13/11/2019
Araluce_comite
Comparecencia de prensa del comité de Araluce ante la planta de la empresa. (Juanan RUIZ / FOKU)

El comité de empresa de Araluce (Igorre) ha comparecido este miércoles ante los medios de comunicación para explicar su postura y la actual situación de la planta. Ha exigido al grupo Batz, corporación que adquirió la planta de Arratia en 2016, que desactive el cierre patronal de la fábrica para «volver a la normalidad».

El pasado 8 de noviembre, los trabajadores y las trabajadoras de Araluce del turno de noche, se vieron sorprendidos cuando entraron a la planta los abogados liquidadores y los responsables del grupo Batz, acompañados por algunos empleados del mismo grupo, para «desmantelar» la fábrica y para comunicar la suspensión de su relación laboral con la empresa.

«Cinco horas antes» el comité se reunió con los abogados liquidadores, pero han resaltado que éstos se levantaron de la mesa sin dar ninguna explicacón.

Según han detallado, después de entrar a la fábrica y echar a los trabajadores del turno de noche, impidieron entrar a los empleados del relevo de la mañana «y activaron un dispositivo policial durante 12 horas delante de la empresa».

Informe de la Inspección de Trabajo

El comité de empresa ha informado que la Inspección de Trabajo publicó ayer un informe en el que no justifica las razones del grupo Batz para el cierre patronal de Araluce. También entiende que no hubo violencia por parte de los trabajadores y que emitirá un informe sobre las irregularidades.

Los representantes de la plantilla han detallado que se han puesto en contacto con la Inspección de Trabajo para conocer de primera mano esas irregularidad pero no han tenido respuesta: «Estamos a la espera».

«Nosotros entendemos que ocho encapuchados del grupo Batz entren en la planta y expulsen al relevo es la principal irregularidad», han remarcado. «Han montado un circo que no se justifica», han subrayado.

Viabilidad

La principal preocupación de la plantilla es saber cuándo van a poder volver a trabajar. Según el grupo Batz, la planta de Araluce no es viable pero los trabajadores y las trabajadoras insisten en que resulta posible asegurar la viabilidad. Además, se quejan de que la dirección no les haya facilitado una figura industrial para facilitar la sostenibilidad.

La teoría del comité es que la dirección del grupo Batz ha realizado todo esto para «vaciar la carga de trabajo de Araluce». «Hay una carga de trabajo pendiente y desde la dirección se ha desviado», han detallado.

Consideran que para volver a la normalidad es necesario desactivar el cierre patronal y traer la carga de trabajo.