Txisko Fernández
Donostia

Singapur encarcela si no guardas la distancia; Rusia cierra los restaurantes

Las medidas que están tomando las autoridades políticas de estados y territorios para intentar frenar la pandemia se están implantando a distinto ritmo y con diferentes grados de severidad a través del mundo. El Gobierno de Singapur, donde la prohibición de escupir en la calle viene de atrás, es uno de los que se está mostrando más drástico.

Esta imagen está tomada el pasado 18 de febrero en la zona comercial del centro de Singapur. (Roslan RAHMAN| AFP)
Esta imagen está tomada el pasado 18 de febrero en la zona comercial del centro de Singapur. (Roslan RAHMAN| AFP)

Rusia es uno de los estados que todavía no ha decretado el confinamiento general de la población, cuando oficialmente ha registrado 840 casos de personas contagiadas por el Covid-19, con solo dos fallecimientos.

Y las medidas restrictivas impuestas hasta ahora tienen un alcance limitado territorialmente. Así, el alcalde de Moscú, Serguei Sobianine, anunció el jueves el cierre de restaurantes y comercios –excepto los de alimentación y las farmacias– desde este sábado, 28 de marzo, hasta el 5 de abril. Además, ha ordenado el confinamiento obligatorio para las personas mayores de 65 años y para quienes sufren enfermedades crónicas.

Este viernes ha sido el primer ministro, Mijail Mishustin, quien ha anunciado, en un documento difundido por la web del Gobierno, que a partir de mañana deben cerrar todos los cafés y restaurantes del país. En el texto se pide a las autoridades regionales que recomienden a ciudadanas y ciudadanos limitar sus viajes, incluidos los previstos para vacaciones o para hacer turismo.

En este paquete de medidas se incluye la decisión que tomó el miércoles el presidente, Vladimir Putin, al decretar que la próxima semana será inhábil a efectos laborales, con el pago de salarios.

Hasta seis meses de prisión

A otro ritmo marchan las autoridades de Singapur, la ciudad-estado del Sudeste asiático donde hasta escupir en la calle puede conllevar una sanción y tirar un chicle al suelo, una multa de 450 euros.

Este viernes, el Gobierno ha publicado una nueva serie de medidas para evitar un resurgimiento de casos de contagio. Hasta el momento se habían cerrado bares y cines, y se habían prohibido las reuniones.

Ahora, entre las normas de distancimiento físico, se prohíbe que una persona esté a menos de un metro de otra, salvo en ciertas situaciones, como dentro de una habitación.

La gente tampoco debe colocarse muy cerca unos de otros en las filas cuando están haciendo cola para las compras, y la distancia de un metro también debe respetarse en todos los lugares públicos.

Quienes no cumplan estas normas pueden ser sancionados con hasta seis meses de prisión y una multa de hasta 10.000 dólares de Singapur (unos 6.350 euros).

De Mulhouse a Burdeos, enfermos en avión

En el Estado francés, la gravedad de la situación está llegando al colapso hospitalario en Alsacia. Muestra de ello es que un avión militar ha despegado esta mañana desde Mulhouse para realizar una nueva evacuación de personas con coronavirus. En esta ocasión eran seis pacientes con destino a Burdeos (la distancia por carretera es de unos 8320 kilómetros).

Es la cuarta vez desde mediados de marzo que se despliega este dispositivo de evacuación, hasta ahora destinado únicamente a repatriar militares franceses heridos en operaciones exteriores.

Otro movimiento de población inusual es el que han protagonizado hasta un millón de personas que han abandonado la región de París en una semana para evitar pasar el confinamiento en otra de las zonas más afectadas por el nuevo coronavirus. Este dato es el resultado de un análisis estadístico realizado por la operadora Orange, del que ha informado el diario ‘Le Monde’.

Según estas fuentes, entre el 13 y el 20 de marzo partieron con destino «a provincias» hasta 1,2 millones de personas, es decir, el 17% de la población del Gran París. El Gobierno anunció las primeras medidas de confinamiento el día 17.

En los últimos días la epidemia se está agravando por todo el Hexágono, por lo que este viernes el primer ministro, Edouard Philippe, ha advertido de que «la situación será difícil durante los días que llegan debido la «ola extremadamente elevada» que «azota Francia».

El Estado francés ya ha contabilizado 1.696 fallecimientos por coronavirus, pero esa cifra solo recoge los sucedidos en hospitales; ni siquiera tiene en cuenta los que se están registrando en las residencias de la tercera edad.

Sudáfrica entra en confinamiento

Al tiempo que anunciaba sus dos primeros fallecimientos por esta epidemia, Sudáfrica ha entrado este viernes en un periodo de confinamiento nacional de tres semanas bajo control del Ejército.

Actualmente, el país más industrializado de África es, de largo, el más afectado por el coronavirus. El ministro de Sanidad, Zweli Mkhize, ha informado de que el número de casos «ha cruzado la barrera del millar».

Ante la progresión exponencial de la enfermedad, el presidente Cyril Ramaphosa ha ordenado que sus 57 millones de conciudadanos permanezcan en sus casas para «prevenir una catástrofe humana de enormes proporciones».

Hasta el momento, en el continente solo habían puesto en marcha esta medida radical Túnez, Ruanda y Mauricio.

Los diez millones de habitantes de Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo, también pasarán un confinamiento «intermitente» durante tres semanas a partir de este sábado. Los primeros cuatro días serán de «confinamiento total».

Hasta la tarde del jueves, en la RDC se contaban 54 casos de contagio y 4 muertes por coronavirus.