1 comment

Los límites del ridículo

Alguien dijo que los límites de la caricatura no eran conocidos y que en política se puede hacer de todo menos el ridículo.

Los pensadores del PP en Euskal Herria no debieron atender al argumento y, con su decidido paso hacia la irrelevancia más absoluta, nos obsequian con escenas dignas del cine del absurdo.

La última es una moción a presentar en los municipios vascos en la que, además de instar a poner placas en recuerdo de sus víctimas y prohibir actos de recibimiento a los ex-presos políticos, las corporaciones exijan a cualquier entidad social que pida algún tipo de subvención una "condena explícita y por escrito del terrorismo" en el mismo documento en que consta la solicitud de ayuda económica.

Será por intentar sacar la cabeza en medio de la confusión preelectoral, pero la idea parece un tanto disparatada. Porque cuesta imaginar el escrito de la Asociación de Belenistas en solicitud de subvención bien argumentada en el que quede claro que los belenistas "condenan el terrorismo". O el de la Asociación Bilbaina de Amigos de la Opera en similares términos.

La lista es interminable, como la capacidad del PP de hacer el ridículo.

/