0 comments

¿Alguna forma habrá de remodelar Anoeta?

GARA hizo públicas la pasada semana las alegaciones presentadas por los ex-concelajes en el ayuntamiento de Donostia Félix Soto y Javier Olaverri para paralizar el Plan Especial de Ordenación Urbana aprobado en setiembre por la Junta de Gobierno del consistorio de la capital guipuzcoana para remodelar Anoeta.

Aunque los argumentos de las alegaciones en lo fundamental resultan similares, son muy diferentes las posiciones de los dos ex-concejales. Félix Soto siempre se ha caracterizado por el control de la actividad del ayuntamiento en defensa de los intereses de los ciudadanos donostiarras. En los diferentes intentos de reformar Anoeta solo ha alegado ante este Plan que recoge que el ayuntamiento debe financiar 16,5 millones del coste del nuevo campo en virtud de una aplicación del convenio que parece muy vulnerable.  

No solo los dos ex-concejales, también Irabazi Donostia defiende que el convenio recoge que la Real debería abonar el 100% de una reforma como la que se pretende y que no puede ser considerada como una gran reparación para aportar solo el 25%. Los argumentos dados por Javier Olaverri en sus alegaciones son bastante demoledores en esa línea.

La diferencia entre Soto y Olaverri es que el abogado solo se ha distinguido en los últimos años por paralizar cualquier intento de reforma de Anoeta, incluso cuando EH Bildu logró un consenso entre todos los partidos políticos del ayuntamiento de Donostia para buscar una fórmula en la que esta institución no asumía cantidad alguna y la Diputación se iba a limitar a aportar a la reforma del Miniestadio.

Un planteamiento que además contemplaba que Anoeta pudiera ser escenario de partidos de fútbol y rugby y el Miniestadio de las pocas pruebas de atletismo que ha acogido a lo largo de sus 22 años de historia. Nadie salía perjudicado y además se generaba riqueza por lo que representa una obra de esas características a la que podían optar empresas constructoras guipuzcoanas.

Aunque nunca se sabe qué puede determinar un juez y depende de que le guste el fútbol o sea de la Real o no, algo que ha influido en el proceso, la lectura de las alegaciones de Olaverri invitan a pensar que también va a derribar el tercer Plan porque el nuevo equipo de Gobierno del Ayuntamiento se lo ha puesto mas fácil que nunca y los argumentos de sus alegaciones son difícilmente rebatibles.

Hasta la Real ha incluido en la Junta General de Accionistas que ha convocado el 9 de diciembre un punto en el orden del día con el epígrafe «la reforma del estadio de Anoeta». Un argumento más para Olaverri para defender que lo que se pretende es una reforma y no una reparación como recoge el último Plan Especial. Por eso es mejor que la Real empiece a pensar en otra formula apoyada por casi todos y que no pueda ser derribada por Olaverri.

Porque la Real se merece que le dejen cumplir su objetivo de tener un campo de fútbol como lo tienen casi todos sus rivales y además desde una posición de dignidad social que no se ha dado en la construcción de otros campos. Uno recuerda la frase casi desesperada de Jokin Aperribay ante los obstáculos que encuentra para materializar su deseo: «Alguna forma habrá de remodelar Anoeta».

Y uno cree que la solución es bien sencilla. Basta con admitir que lo que se pretende hacer es una reforma y que la Real, que es la interesada en ella como bien dice Olaverri, se va a encargar del 100% de su coste tal como recoge el convenio, aunque para eso puede buscar financiación exterior. Por ejemplo, la ampliación del aforo en la época de Luis Uranga con nuevas gradas en los fondos se materializó con un dinero aportado por la LFP, sin que las instituciones y la Real asumieran nada.

La Real puede llegar a acuerdos con el Gobierno Vasco y Kutxabank para que aporten al nuevo campo en la proporción que lo han hecho en la aberración social y chapuza a la hora de materializarlo –algunos no contaban con que en Euskal Herria llueve– de San Mamés Barria.

Además esta primavera Jokin Aperribay ya anunció en rueda de prensa un acuerdo con Qbao.com por el que el principal patrocinador del club blanquiazul iba a aportar entre el 20 y el 25% del presupuesto de la remodelación de Anoeta a cambio de unas contraprestaciones que no quiso desvelar.

La Real tiene toda la razón cuando defiende que no puede financiar el 100% de la obra y encima pagar un alquiler anual o exponerse a que cuando acabe el convenio actual sea otra entidad la que gane el concurso. Por eso habría que buscar la fórmula para renegociar el convenio si la Real asume el 100% de la financiación, pero éste es el camino para que el deseo del club blanquiazul y de la mayor parte de la sociedad se imponga al de un abogado sin que las instituciones públicas guipuzcoanas tengan que aportar dinero al nuevo Anoeta en un tiempo en el que hay prioridades sociales más importantes.

/
Latest posts
Latest comments