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La gran temporada del ciclismo vasco obliga a no dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy

Con la participación de Jonathan Castroviejo, Víctor de la Parte, Jon Ander Insausti y Beñat Txoperena en la Crono de las Naciones se pone el final a la mejor temporada de los ciclistas vascos de los últimos años.



Han conseguido la mejor puntuación alcanzada jamás en el World Tour con 567 puntos. Euskal Herria es la décima nación que más puntos sumaría en el ranking por naciones de esa competición solo superada por los Estados español, italiano, colombiano, británico, belga, francés, holandés, australiano y alemán. Con Tony Martin y un equipo alemán como Giant Alpecin liderado por Degenkolb y Kittel solo sumaron veinte puntos más que unos ciclistas vascos que, tras perder su equipo, han tenido que trabajar para sus líderes en las principales citas del World Tour.



A pesar de ser gregarios, siete de los trece ciclistas vascos que estaban en el World Tour han puntuado y cinco entraron entre los 95 primeros del ranking. Los nueve que quedaron por delante de Euskal Herria, menos Colombia, tienen equipo en el World Tour, pero los sudamericanos han tenido hasta este año un continental profesional formado exclusivamente por colombianos y de ahí han dado el salto, por ejemplo, Nairo Quintana y Chaves.


Los siete ciclistas que han puntuado pasaron por Euskaltel Euskadi a profesionales o en sus primeros años de su carrera. De los doce que tienen asegurado su futuro en el World Tour para 2016 solo Zandio y Erviti no llegaron a la máxima categoría vestidos de naranja. 

De todos ellos solo Mikel Landa y Ion Izagirre, que acabarán el año con 26 años, tienen menos de 28. Zandio y Zubeldia han cumplido 38, Irizar 35, David López 34, Amets Txurruka cumplirá 33 en noviembre, Erviti 32 y Mikel Nieve cierra la relación de los que han superado la treintena con 31.



El ciclismo vasco cierra su mejor temporada en muchos años con 22 victorias, entre las que destacan las cuatro en las grandes con Mikel Landa (3) y Beñat Intxausti, el tercer puesto del alavés en el Giro, que además ganó una etapa en la Itzulia, en la que Ion Izagirre acabó tercero antes de ganar la general del Tour de Polonia en el World Tour. 

Además sumaron victorias Víctor de la Parte (5), Pello Bilbao (3), Amets Txurruka (2), Omar Fraile (2 y la montaña en la Vuelta), Igor Antón (2), Jonathan Castroviejo y Pablo Urtasun. A las que se podrían sumar las cinco logradas por un corredor formado en la Fundación Euskadi como Carlos Barbero.



Todas estas victorias, menos las de Víctor de la Parte, las han logrado corredores a los que la Fundación Euskadi les dio la oportunidad de pasar a profesionales o de llegar a la élite. 

La salud actual del ciclismo vasco se basa en las oportunidades que dio la Fundación Euskadi y la del futuro depende ahora de que se apoye el proyecto de Jon Odriozola para las tres próximas temporadas.



Porque no sólo ha sido el mejor año en mucho tiempo en profesionales, también en aficionados con 60 victorias. Aitor González ha conseguido siete, seis Mikel Aristi, Mikel Iturria, Julen Amezketa y Jon Irisarri, cuatro Peio Goikoetxea y Cyril Barthe, tres Xabier San Sebastián y Alex Aranburu, dos Víctor Etxeberria, Jonathan Lastra y Mikel Elorza y una Egoitz Fernández, Iker Azkarate, Asier Unanue, Unai Elorriaga, Raúl Martínez de Morentín, Illart Zuazubiskar, Erik Altuna y Aitor Olaziregi. El año pasado los aficionados vascos sumaron 44 victorias, la mayoría con ciclistas que luego dieron el salto al Murias continental.



Además Mikel Iturria ganó el Euskaldun y Jonathan Lastra el Lehendakari antes de pasar al equipo profesional de Caja Rural, que ya ha fichado a Jon Irisarri para su amateur. Del resto solo está confirmado el paso de Peio Goikoetxea con el Postobón colombiano. Todos los demás están a la espera de lo que haga Jon Odriozola.
 


Por eso el mejor año no puede más que confirmar la necesidad de tener un equipo vasco en la categoría continental profesional que dé salida a algunos de estos corredores como en su día la pudieron tener con la Fundación todos los que han destacado este año en el World Tour.

Las opciones de tenerlo el próximo año pasan porque se dé el impulso desde el Gobierno Vasco y algunas empresas al proyecto liderado por Jon Odriozola, que tiene el apoyo económico de Murias. El planteamiento del oñatiarra es de tres años y si no puede en 2016 solo lo intentará para 2017.

Pero en el ciclismo no se puede perder un año, a estas alturas ningún día.

Los próximos días parecen definitivos para saber si Murias va a dar el salto a la segunda categoría y cuanto antes se confirme mejor. 

Igor Antón está sin contrato para 2016 y es el líder perfecto para asegurar la presencia del equipo en Volta y Vuelta. Junto a él no ha renovado con Movistar todavía Enrique Sanz, que todos los años busca un equipo que le dé la oportunidad de demostrar su velocidad. Con un líder y un sprinter de ese nivel junto a los mejores corredores del Murias y de los amateurs que no se han comprometido para la próxima temporada se puede hacer un equipo muy digno para dar el salto. Y si no se da el paso hoy, va a ser más difícil darlo mañana y mucho más el año siguiente.

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