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Me preocupa más Aperribay que Urrutia

El pago de los 80 millones de euros de la cláusula de rescisión de Kepa Arrizabalaga ha generado una onda expansiva en el entorno realista después de que el Athletic haya fichado en los últimos meses a Iñigo Martínez y Yuri Berchiche con 52 de los 65 ingresados en enero por Aymeric Laporte. Pero es un error temer lo que pueda hacer el Athletic y no analizar lo que debe hacer la Real. A mí me preocupa más lo que hace y puede hacer Aperribay que lo que haga Urrutia.

Lo primero que debería reconocer Aperribay es que que estábamos equivocados los que pensábamos que Urrutia erraba con su firmeza a la hora de no negociar unas cláusulas cada vez más altas. Desde que Ander Herrera abandonó el Athletic en junio de 2014 tras abonar los 36 millones, ha renovado y ha subido las cláusulas a todos los jugadores importantes que ha querido mantener, incluidos Laporte y Kepa, y solo se han marchado estos dos a clubes del poder del Manchester City y el Chelsea por 145 millones. Y además de renovar a todos los jugadores que ha querido solo este año por ejemplo ha fichado a Iñigo Martínez, Yuri, Dani García, Capa y Ganea.

Mientras Urrutia ha visto recompensada su firmeza, Aperribay ha apostado por otra estrategia de facilitar salidas a los jugadores que se querían ir y eso no ha sido positivo para la Real como lo demuestra su mayor error como presidente, dejar marchar a Yuri por trece millones de euros el verano pasado y permitirle al Athletic ficharlo por 20 un año después mientras buscaba un lateral izquierdo desesperadamente.

De los jugadores que jugaron juntos en la Champions en la temporada 2013-14 se han ido con contrato en vigor o con interés de la Real de que siguieran Claudio Bravo, Iñigo Martínez, Carlos Vela, Antoine Griezmann, Eñaut Zubikarai, Xabi Prieto, Gorka Elustondo y Sergio Canales y además se han vendido por debajo de su cláusula a dos que llegaron después, Yuri y Odriozola.

Además titulares de aquel año como Carlos Martínez, Mikel González y Markel han dejado el club porque no contaba con ellos. De los 23 jugadores que componían la plantilla realista aquella temporada hace cuatro años solo quedan Pardo, Zurutuza, De la Bella y Agirretxe, y los dos primeros lo tienen difícil para jugar con Illarra y Merino y los dos últimos no tienen el futuro nada claro, mientras que en el Athletic siguen once integrantes de la plantilla de aquella temporada.

Con estas salidas, solo la de Iñigo Martínez previo pago de la cláusula en la LFP, la Real ha ingresado 122 millones de euros de traspaso en cuatro años, de los que una parte ha ido destinada a pagar la deuda concursal porque el convenio de acreedores incluía que el 20% de lo recaudado por traspasos debía destinarse a ese fin. Además otro porcentaje se destina a los clubes de procedencia, por ejemplo el Aurrera de Ondarroa ingresó 600.000 euros con la marcha de Iñigo Martínez.

Es decir, con este desmantelamiento del equipo que jugó la Champions hace solo cuatro años, no llega a los cien millones lo que ha estado disponible para gastar en el ámbito deportivo y el Athletic en ese tiempo solo con la salida de tres jugadores ha ingresado 191 y ha conseguido que nadie toque a un jugador si no es con la decisión ya asumida de pagar su cláusula.

La Real ha gastado y piensa gastar más de lo ingresado por salidas solo en pagos de traspasos en estos cuatro años y solo ha destinado a reforzar la filosofía que defiende de jugar con los máximos jugadores de Zubieta los 17 millones pagados al Madrid por recuperar a Asier Illarramendi, el fichaje de Yuri sin costo ninguno, la recuperación de Toño Ramírez y la apuesta por Mikel Oyarzabal en el primer intento de ficharlo por el Athletic.

Así ha fichado en esos últimos cuatro años a Vela (11), a pesar de que lo tenía ya con contrato en vigor, Finbogasson (7,5), Rulli (8-10), Granero, Olazabal, Raúl Navas, Diego Reyes, David Concha (1), Babic (1), Bruma, Jonathas (7), Willian José (6), Juanmi (5), Diego Llorente (6), Januzaj (10), Moyá (2,5), Merino (12), Theo y la Real comunicó al Sevilla que estaba dispuesta a abonar los 18 millones de la cláusula de Pablo Sarabia.

El madrileño no vendrá, aprovechará el interés para mejorar su contrato, porque lo que quiere es quedarse en el club andaluz, por lo que cabe esperar que la Real vaya a realizar un desembolso de ese montante por otro jugador ofensivo antes del cierre del mercado. Y la mayoría de esos jugadores han venido con fichas muy altas y algunos con pago además de dinero por la cesión.

El problema no es que el Athletic haya recibido tanto dinero, porque la Real también ha ingresado mucho. La diferencia está en que el Athletic lo ha destinado a reforzarse con su filosofía y la Real se ha equivocado a la hora de dejar salir a sus mejores jugadores y al no destinar el dinero a ampliar los salarios de sus mejores jugadores, para ampliarles los contratos y subirles las cláusulas.  

Por ejemplo, si el año pasado cuando en verano el PSG y el Barcelona se interesan por Yuri e Iñigo Martínez, Aperribay se mantiene firme con los dos en hacer respetar la cláusula y les propone un contrato como el que va a tener este año Theo a cambio de ampliarlo y de aumentar la cláusula seguramente lo habrían firmado. Y, si no, al menos te quedaría la satisfacción de haber hecho todo lo posible para mantener a los dos e impedirles que hagan declaraciones en las que casi acusan a la Real de su marcha por no apostar por ellos.

Porque los jugadores se van al Madrid, al Chelsea o a Manchester por ambición deportiva, pero al Athletic se van principalmente por dinero y si no quieres que se vayan debes pagar más a tus mejores jugadores porque los que fichas para sustituirlos son peores y a la larga te salen mucho más caros. Por eso la Real no puede vender a ningún jugador por menos de la cláusula y tiene que hacer todo lo posible para intentar mantener a los mejores jugadores.

Eso ya no tiene marcha atrás, pero los errores deben servir para aprender. Y el enemigo no es el Athletic y su fortaleza económica, que siempre ha sido muy superior a la de la Real. Antes más que ahora. El enemigo está en casa, con esa insistencia de renegar de lo único que ha dado resultados a este club. Creer en los jugadores de la cantera e intentar mantenerlos haciendo el máximo esfuerzo y limitar el número de fichajes externos.

No puede ser que un club que se dice de cantera tenga en estos momentos once jugadores formados en su cantera entre los 24 de su primera plantilla. Y de esos once Guridi va a estar seis meses en tratamiento, el futuro de Agirretxe es incierto, a Zubeldia se le ha pasado al puesto de central y a Zurutuza a la media punta porque en su zona se ha fichado a Merino y cuesta imaginar un once con más de cuatro canteranos esta temporada.

Se espera que la Real vaya a tener doce fichajes en su primera plantilla, cifra solo superada por los 16 del descenso a Segunda. Y el problema no es solo mantener a los dos mejores, Oyarzabal e Illarramendi, que como Willian José, deberían cobrar más que Theo para que se sientan recompensados en su compromiso a la hora de no querer marcharse al Athletic cuando pudieron hacerlo. Todo no se reduce al dinero.

Los demás tienen que sentir que es más fácil jugar en la Real que en el Athletic. Y para eso no puedes tener dos porteros como Moyá y Rulli, ni tres centrales y dos laterales izquierdos fichados, ni puedes fichar un pivote cuando tienes siete de la cantera con ficha en el primer equipo y otros de gran futuro en las categorías inferiores, no puede ser que pienses en Xabi Prieto como director deportivo para convencer a Yuri cuando lo que tenía que convencerse es él de que la Real necesita que siga jugando. Y una vez que lo ha dejado, Capilla o Sangalli, o los dos, deben subir al primer equipo y Bautista tiene que tener minutos.

Si no quieres que el Athletic se lleve a jugadores de la cantera de Zubieta tienen que sentir lo que sentían antes, que es más fácil jugar en Primera con la Real. Porque no debe preocupar tanto el futuro de Illarra y Oyarzabal como el de todos los jóvenes que están en la cantera a los que además de hacerles contratos profesionales desde que son juveniles deben sentir que no hay mejor autopista para llegar a Primera que la que pasa por Zubieta.

Porque todos los jugadores quieren cobrar más, pero sobre todo quieren jugar. Por eso vienen también los fichajes de la Real. Unos porque es el club que más les paga y otros porque creen que van a jugar lo que no juegan en equipos más grandes. Por eso han venido Moyá, Januzaj, Theo, Héctor Moreno y por eso no va a venir Pablo Sarabia.

Y todos tenemos que intentar que los que puedan elegir estén contentos en Zubieta. No puede ser que un jugador como Zubikarai prefiera quedarse en el paro que renovar por la Real, con el problema que eso ha tenido en la portería en los años siguientes. Es importante mantener un buen ambiente en el vestuario que haga que los jugadores quieran quedarse. Y el ambiente es mejor en la temporada 2012-13 cuando entras en la Champions con dieciséis canteranos en el primer equipo o en la que se clasificó para la Europa League en la 2016-17 con 21 canteranos que formaron parte del primer equipo o jugaron algún partido de Liga, que cuando se bajó a Segunda con 16 jugadores en el primer equipo no formados en la cantera.

Y también es importante, por supuesto, que los futbolistas se comprometan con el club, pero el compromiso hay que alimentarlo con dinero, con posibilidades de progresar como futbolista y esforzándote por que estén a gusto en Zubieta.

Porque el problema es que la Real va a pasar al nuevo Anoeta y parece que hace falta ilusión y grandes fichajes para que no esté medio vacio. Y es un error. Hay muchos aficionados de la Real que lo que les hace ilusión es tener un equipo con el mayor número posible de canteranos y ver debutar a jóvenes del Sanse, que acaba de completar la tercera mejor temporada de su historia. Y a los demás, a los que quieren que la Real sea como el Baskonia de baloncesto, solo los vas a enganchar si ganas habitualmente. Y no es lo mismo ser uno de los diez clubes de baloncesto europeos, con diez jugadores cada uno, con más presupuesto que ser el 100º con plantillas de veinte en el fútbol europeo.

Porque el problema no es que el Athletic tenga dinero, siempre ha tenido más y desde que se fue Joseba Etxeberria en 1995 hasta el descenso en 2007 solo cogió la autopista un jugador secundario como Andoni Imaz. Lo preocupante es que el hombre que ha llevado a la Real del mayor desastre de su historia, de la quiebra económica, del infierno de la Segunda, a la bonanza económica, a la Champions parece que reniega de lo que le ha llevado al éxito y ahora hace todo lo contrario. Lo mismo que hicieron los que la llevaron a la ruina. Eso es lo que debería preocupar a los aficionados de la Real, no lo que haga Urrutia, que ya sabemos lo que va a intentar hacer.

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