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Un buen año del Movistar que no se corresponde con las críticas

Reproduzco la charla con José Luis Arrieta que por motivos de espacio no pudimos reproducir en su integridad en el periódico GARA el pasado sábado. El primer director del Movistar en el Tour y la Vuelta realiza balance de una temporada en la que el equipo navarro ha conseguido 21 victorias, solo superado por Deceuninck (65), Jumbo Visma (48), Bora (47), Astana (36), Mitchelton (33), UAE (27), Ineos (25), Groupama y Lotto Soudal (22).

Equipos que en todos los casos, menos Astana e Ineos, que tienen presupuestos superiores, cuentan con sprinters que aumentan la cifra de victorias. Movistar renuncia a los velocistas y prioriza las tres grandes y para ello ha apostado en las dos últimas temporadas por tener tres líderes como Alejando Valverde, Nairo Quintana y Mikel Landa y han abandonado el equipo buenos corredores que ofrecían victorias como los Herrada, los Izagirre o Castroviejo. La gestión de esa tricefalia ha generado muchas críticas, pero gracias a ellos y a Richard Carapaz, Movistar ha sido junto con el Jumbo Visma el equipo más regular en las tres grandes esta temporada.

Ha ganado con Carapaz el Giro, en el que Landa hizo cuarto, metió al alavés, Valverde y Quintana en el Top 10 del Tour, al murciano segundo, al colombiano cuarto y a Soler noveno en la Vuelta y se ha llevado cinco etapas y la general por equipos en las tres grandes por vez primera en los 40 años que cumple la estructura de Eusebio Unzue. Y ha sido el equipo que más espectáculo ha dado en las tres grandes con una gran actuación no solo de los cuatro líderes,  también de gregarios como Amador, Marc Soler, Erviti, Pedrero, Carretero, Rojas y Oliveira.

De cara al próximo año se rompe la tricefalia con la marcha de Landa, Quintana y Carapaz y probablemente se echará de menos a esos corredores y ese bendito problema de tener tres líderes. Por eso resulta difícil de entender las críticas que ha recibido el equipo estos dos años. Se pueden criticar situaciones puntuales, pero en general Movistar ha respondido muy bien en los principales objetivos con el ciclismo ofensivo y valiente que quieren los aficionados.

Llama la atención que periodistas o personas del ciclismo españoles lancen piedras de esta manera contra su propio tejado. No se dan cuenta de que la estructura de Eusebio Unzue estuvo a punto de desaparecer cuando Caisse d’Epargne acabó con su patrocinio. Movistar salvó in extremis la estructura con licencia en la Federación Española que más éxitos ha logrado en la historia del ciclismo sin un solo problema de dopaje en 40 años de historia. Todos deberían tener más cuidado porque como se canse Movistar de ver su nombre rodeado de críticas y polémicas y decida dejar de patrocinar un equipo ciclista es muy difícil que aparezca una empresa capaz de soportar un presupuesto del World Tour.

Criticar está bien, pero con medida. Porque si con la buena temporada que ha completado Movistar hay esas críticas, da miedo pensar qué puede pasar la próxima sin Landa, Quintana y Carapaz, con Valverde con 40 años y un Enric Mas que este año no ha confirmado su buena actuación en la Vuelta de 2018. Mejor que defiendan su equipo...


Entrevista con José Luis Arrieta.


GARA: ¿Cual es el balance de la temporada y especialmente de las tres grandes y de la última Vuelta?

José Luis Arrieta: El Giro no lo hice yo, estuvo Txente García con Max Sciandri, luego el Tour lo hicimos Txente y yo y en  la Vuelta Pablo Lastras y yo. El inicio del año fue un poco menos bueno en cuanto a resultados comparado con otros años. Pero en París Niza Nairo fue segundo peleando hasta los últimos kilómetros, en Catalunya –Quintana fue cuarto y Valverde décimo– y País Vasco –Landa acabó séptimo– estuvimos ahí. En las clásicas de las piedras en la primera participación de Alejandro fue octavo y estuvieron los ocho corredores en el grupo cabecero de 30 en la parte final. Luego estuvimos en las Ardenas, las carreras de Alejandro, que también tenemos costumbre de correr como si estuviéramos en Estella o Amorebieta y fuimos el equipo que cogió las riendas. Ni equipos belgas ni nada. Eso se viene repitiendo desde que soy director y todos los años ha sido así. Parece que eso es fácil y es culpa nuestra. Llegamos ahí, no nos arrugamos y tuvimos la mala suerte de que Alejandro acusó la caída que tuvo.

A Romandía fuimos con gente que iba a hacer el Giro, otros hicieron Asturias, que Richard (ganador de una etapa y la general) demostró que estaba bien y en el Giro tuvimos una participación muy buena con Mikel y Richard, que venía de hacer cuarto el año anterior. Los líderes estuvieron muy bien y tuvieron valor y fuerzas para dar la vuelta a un inicio difícil con un gran nivel medio de todo el equipo, con chavales que no tienen gran nombre como Carretero y Pedrero que fueron claves para que Richard y Mikel se volvieran a meter en puestos de podio, aunque Mikel lo perdió.

El grupo del Tour se dividió entre Dauphiné, Tour de Occitanie y Tour de Suiza y se empezaron  a ver detalles, que Alejandro –ganador de una etapa y la general del Tour de Occitanie y del campeonato de España– estaba muy bien después de la caída que le impidió terminar en Lieja. A Nairo –noveno– se le vieron detalles en Dauphiné cuando estaba desde Catalunya sin competir, como Marc Soler –duodécimo– en Suiza. Íbamos cogiendo rimo y se llegó al Tour, que en la crono por equipos en cuanto a tiempo no fue escandaloso, pero el puesto no era el acostumbrado y nos lleva a una reflexión para volver a donde solíamos estar. Con ese lastre y la caída de Mikel Landa arrancamos y fuimos toda la carrera cuesta arriba. Las dos etapas que se recortaron en la última semana condicionaron la carrera, pero el equipo fue la referencia del Tour. En el grupo de los mejores estábamos en mayoría siempre. Se intentó mandando a la gente por delante, con mayor o menor acierto, siempre intentamos dar la vuelta a la clasificación y nos perjudicó que los dos últimas días no se pudieron hacer las etapas enteras. Fue una pena que Alejandro no pudiera ganar la penúltima y Mikel estaba a un gran nivel y creo que hubiera podido mejorar y se habrían visto momentos bonitos. Es algo que no veremos. Nairo, a pesar de que no estuvo tan brillante como otros años, ganó la etapa del Galibier y estuvo en la pelea.

Luego en San Sebastián cogimos las riendas para ganar, pero nos encontramos con la exhibición de Evenepoel. El equipo está enfocado a las tres grandes y en la Vuelta hemos sido otra vez el equipo de referencia. Nos faltó Richard, que era el que mejor había descansado tras el Giro y venía más fresco, tuvo el percance del criterium y no pudo estar en la salida. Por eso cargamos la responsabilidad sobre Alejandro y Nairo y teníamos a Marc Soler, que podía hacer la carrera a su aire como tapado.

El segundo día ganó Nairo y Marc perdió tiempo y quedó fuera de la pelea. A raíz de ahí el equipo siempre ha estado con Nairo adelante, logramos una victoria con Alejandro, que ha acabado segundo, Nairo cuarto y Marc noveno. Se vio que tras perder el tiempo que perdió el primer día hubiese podido estar muy arriba en la general.

Alejandro y Nairo son tan buenos que al final están adelante sí a sí. La crono nos penalizó con Nairo sobre todo, parecía que el hombre estaba desenganchado y se acatarró en un final en alto. Estando acatarrado la última semana sabíamos que el de Guadalajara era un día complicado, marcado, en el que se podía dar vuelta a la general. A Roglic para arriba era imposible pensar que se le podía dejar y había que intentarlo en Guadalajara y en Toledo. En Guadalajara se pidió que el equipo estuviera muy atento. Nos faltó que Alejandro estuviera adelante, pero entró Nairo con tres compañeros. El equipo todo el día estuvo muy bien y en un momento dado se consiguió aislar a Roglic y Pogacar y no hubo continuidad por parte de otros equipos.

En la primera etapa de la sierra madrileña otra vez Alejandro estuvo muy bien, Nairo normal después de estar acatarrado y la paliza del día anterior. Y luego estaba la etapa de Toledo, que pasó lo que todos sabemos. No hay que darle más vueltas. Sacará cada uno sus conclusiones, a posteriori las cosas se verán diferentes si se quiere ser honesto.

En la charla con los jueces después de la etapa llevé los Garmin de los corredores para que vieran que estaba preparado el ataque en ese momento de aire, que tenían puestas las alarmas para estar adelante y que por eso les dimos el avituallamiento siete kilómetros antes. Un corredor del Astana y Roglic nos han reconocido que la culpa de lo sucedió fue de ellos por la tensión, que ya sabían que se iba a liar ahí. Nosotros a Roglic no le podíamos atacar subiendo, teníamos que hacerlo en las etapas de viento, en Guadalajara, que si no es por Astana Nairo se viste de rojo, y en Toledo. Si la tercera semana jugamos a defender el puesto las últimas cuatro etapas habrían sido un aburrimiento y logramos que las audiencias fueran una pasada los últimos días.

La última etapa de montaña del sábado fue muy dura, no parecía tanto en el perfil y tuvimos suerte con el tiempo porque pudo ser más dura y vivimos la exhibición de un portento como Pogacar que se ha descubierto como hombre de tres semanas. En la Vuelta ha estado espectacular, sobre todo cómo ha terminado. El equipo intentó defender los dos cajones y al final con Nairo no pudo ser. Alejandro fue segundo y el equipo cumplió con nota una etapa tan rápida. En Serranillos los ocho corredores estaban en un primer grupo reducido con Imanol, Arcas, Rojas y Nelson. Ver a todos, con Imanol con su peso, en el grupo demuestra que el equipo ha estado muy bien.

GARA: ¿Sorprende que se discuta tanto al equipo en casa tras la Vuelta, la temporada y las explicaciones tras ese ataque?

J.L.A.: Es fácil criticar porque también se critica a quien te da repercusión, pero estaba todo preparado, el estrechamiento en el que los corredores tienen la alarma en el Garmin. No atacamos porque se cae el líder. Hacemos muchos kilómetros para ver estas cosas y yo tengo que responder de lo que he hecho. Las críticas hay veces que son constructivas y otras destructivas. Hay gente que disfruta haciendo una crítica y después de estudiarla ves que es solo criticar por criticar, algo más fácil ahora que puedes criticar tan anónimamente por redes sociales.

La exigencia que tenemos es tal que no salimos a cualquier grande a ver si podemos hacer un puesto. No es nuestro objetivo, siempre salimos a pelear y la mayoría de las veces da igual el rival. Por lo menos salimos a pelear de tú a tú. Tenemos la mala suerte de pelear con un tío como Froome, pero si se analiza y no solo este año, hemos sido el único equipo que le ha planteado la carrera de tú a tú, dejándolos en minoría y muchas veces Froome ha tenido que defenderse. No solo este año, ahí está el histórico del equipo, no es por ponernos medallas, pero el equipo que le ha plantado cara al Sky y al Ineos en todos sus triunfos en las grandes vueltas hemos sido nosotros. Con esto quiero decir que este equipo no corre para hacer segundo o tercero. Intentamos correr para ganar.

GARA: Se ha criticado la gestión de los tres líderes estos dos años...

J.L.A.: Hay polémica con los tres lideres cuando es un ejemplo para el Jumbo Visma, que es un equipo que tiene más presupuesto que nosotros. Si alguien analiza y se fija detalladamente en ese equipo se ve que funciona bastante a nuestra imagen. Me consta que ellos en los años más complicados, en los que no tenían resultados, la estructura en la que se fijaron fue la nuestra, analizaron cómo hacíamos las cosas, los calendarios de los corredores, cómo se planificaban las carreras, las grandes vueltas, las de una semana, y funcionan de forma similar a nosotros.

Es fácil la crítica destructiva, pero si se analizan las cosas, esas críticas no serían así. En este inicio de Vuelta Roglic era el líder del Jumbo, pero estaba Kruijswijk tras hacer podio en el Tour. Tuvo la caída de la crono y no pudo estar en la lucha, pero dan la razón a cómo funciona nuestro equipo, que casi siempre tenemos un líder y otro para estar ahí. Si montas un equipo para trabajar solo para un líder y te quedas sin él replantear toda la carrera es difícil. En el Tour de 2013 tuvo un percance Alejandro y Nairo fue segundo. A mí tener varios líderes no me estorba nunca. Me da gracia cuando lees algunas cosas. El que tengo que gestionarlo soy yo y tengo mucha suerte por cómo son los líderes. Lejos de complicarme las cosas me ayudan, son bastante racionales y, cuando estamos en carrera entre ellos, más que ponerse zancadillas, se ayudan. Habrá gente a la que le parezca que no sea así. Si no fuese así sería bastante más complicado, pero no he tenido ningún problema desde que soy director.

GARA: ¿El año que viene igual lamentan la marcha de Landa, Quintana y Carapaz...?

J.L.A.: A Mikel le voy a echar en falta. No hemos podido disfrutar de todo lo que puede dar en este equipo. Y también a Nairo, basta con mirar su palmarés. Es un corredor con raza, no estando bien está en carrera, parece que sale y en un abanico se vuelve a meter. Como a Richard, que parece que todo lo mejor lo tiene por dar. Pero trabajaremos con los que tenemos, que hay gente muy buena y lo va a dar todo y disfrutaremos cada día con Alejandro.

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