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Limitar los debates y las opciones de futuro

Se cumple hoy una semana de campaña en la que la mayoría de fuerzas evita debates de calado sobre el futuro de Euskal Herria. EH Bildu se ha salido del guión del resto de fuerzas y ha recordado la situación de los presos.

@gara_ialtuna|10/12/2015
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EH Bildu se ha concentrado ante la prisión de Martutene. (Gorka Rubio/ARGAZKI PRESS)

Cuando un discurso arranca diciendo que solo caben dos opciones se espera que ambas sean contundentes, casi extremistas. Un auténtico choque, vaya. Un «o libertad o esclavitud». Sin embargo, el cabeza de lista del PNV por Araba, Mikel Legarda, ha bajado el pistón al máximo, y frente a las pretensiones de recentralización del Estado de algunos solo ha opuesto la defensa del autogobierno, que atribuye, lógicamente, a su partido.

Estas dos son, pues, las únicas opciones para la ciudadanía del país. O la recentralización o el autogobierno. Épico no suena, aunque lo realmente peligroso es lo que esconde en términos políticos ese discurso, que no es otra cosa que un intento de limitar el debate en unos momentos cruciales para el futuro de Euskal Herria.

Puede estar tranquilo el candidato jeltzale, ya que, cuando la campaña electoral cumple su primera semana, no parece que, en el ámbito vasco, la cosa haya deparado en un debate político de gran calado entre las distintas fuerzas. Cada cual a los suyo.

Los candidatos vascos de formaciones de ámbito estatal se ciñen, en la mayoría de los casos, a repetir el argumentario de sus jefes de fila de Madrid. Ni siquiera se puede decir que sean cajas de resonancia, pues el protagonismo lo acaparan aquellos directamente.

La especificidad vasca le ha salido un poco a Maroto, pero no para hablar de cuestiones de fondo, sino para pedir el sufragio «moderado» del sentimiento vasco-español, que, según ha dicho, debe agruparse en torno al PP frente a Ciudadanos. Ha ofrecido la justificación autóctona para no votar al partido de Rivera, formación que, según el que fuera alcalde de Gasteiz, «lucha contra lo vasco». Ha argumentado que esa opción supone «dividir el voto moderado de aquellos que nos sentimos vascos y españoles», lo que «auparía» a PNV y EH Bildu. Es de prever que en los próximos días prodiguen argumentos de todo tipo a la caza del voto.

EH Bildu se ha salido del guión de campaña del resto de candidaturas para hablar de la cuestión de los presos vascos, con una concentración frente a la cárcel de Martutene. En el Día Internacional de los Derechos Humanos, el candidato Jon Iñarritu ha asegurado que «el Estado tiene tomada la decisión política de endurecer el castigo de los presos» con la intención de «evitar la solución definitiva del conflicto vasco». Es una cuestión de derechos humanos, pero también de índole más política, pues la superación de las consecuencias del conflicto debe ser parte de la agenda de un futuro mejor para este país.