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Entre un 20% y un25% del electorado no ha decidido todavía qué hacer el 26 de junio y muchos de ellos están dudando entre dos partidos.

Los indecisos todavía pueden marcar cambios en Euskal Herria

Las encuestas que se están conociendo en los últimos días muestran todavía un rango de «indecisos» entre el 20-25% y muchos de ellos no es que no sepan qué votar, sino que están dudando entre dos partidos. En sus manos puede estar la variación de uno o dos escaños que se espera.

17/06/2016 | 1 comment

Se conoció ayer la tercera oleada del macrosondeo encargado por EiTB, que recoge que más de una quinta parte del electorado no tiene claro todavía qué hará el próximo 26 de junio. Según apuntó Radio Euskadi a primera hora de la mañana, el mayor número de indecisos está dudando entre EH Bildu y Unidos Podemos.

Los datos concuerdan con otros estudios demoscópicos. Por ejemplo, el CIS señalaba la pasada semana que en el ámbito estatal había un 22% de entrevistados que no sabían o no querían contestar a quién van a votar en esta ocasión.

En la encuesta del Gabinete de Prospecciones Sociológicas de Lehendakaritza se detallaba que es en Gipuzkoa donde es mayor el porcentaje de quienes no saben (15,7%) o no contestan (12,6%), lo que suma un muy destacable 28,3%, y viene a decir que los partidos tienen todavía mucho trabajo que hacer en este territorio para intentar atraer a estos indecisos. En Bizkaia el apartado conocido coloquialmente como «ns/nc» suponía el 22,3%. Era en Araba donde el número de electores dubitativos resultaba menor, puesto que se quedaba en el 16,6%.

Otros análisis de opinión mantienen que el número de indecisos es, en realidad, todavía mayor al que se recoge en estos sondeos, aunque la proporción entre territorios se mantendría. Nafarroa está en un nivel intermedio entre Gipuzkoa y Araba, más o menos como Bizkaia.

Gipuzkoa aparece como el territorio más abierto al inicio de la campaña. Allí es donde todavía había un mayor número de indecisos. Además, como ocurre en Bizkaia, las encuestas no se ponen de acuerdo en el reparto de escaños.

Los sondeos más cercanos al PNV, es decir, los hechos públicos por el Gobierno de Lakua y por EiTB, mantienen que en este territorio ganará Unidos Podemos, seguido por la formación jeltzale, con lo que tendrían dos escaños cada una de estas candidaturas, mientras que EH Bildu y PSE se quedarían con un diputado.

Sin embargo, el CIS señalaba la pasada semana que ese reparto podría ser distinto, y concedía dos diputados a Unidos Podemos y otros dos a EH Bildu, quedando por detrás, con uno cada uno, PNV y PSE.

Observando el número de indecisos existente, que las dudas de estos están en el triángulo Unidos Podemos-EH Bildu-PNV y el margen de error que tienen las encuestas, la movilización del electorado de cada formación de ahora la cita con las urnas puede resultar determinante, dado que el escaño podría decidirse un margen estrecho.

Por otra parte, aunque muchas veces se deje de lado, la batalla por el Senado en Gipuzkoa también puede ser interesante, puesto que el 20 de diciembre hubo partidos como EH Bildu que tuvieron más votos para el Senado (a punto estuvo de obtener un senador) que para el Congreso de los Diputados. Equilibrar esos resultados también le vendría bien a la izquierda independentista.

Bizkaia ofrece un retrato que puede deparar sorpresas de última hora. La encuesta de Lakua prácticamente se limitaba a trasladar la suma de votos de Podemos y Ezker Anitza para dar un resultado de tres diputados para Unidos Podemos, en detrimento de los jeltzales, que bajaban de tres a dos, mientras que PSE, EH Bildu y PP obtenían un escaño cada uno.

Sin embargo, el CIS decía que el ascenso de Unidos Podemos y la bajada de votos del PSOE dejaría a Patxi López –actual presidente de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados– sin escaño. Esto supondría una auténtica debacle para el PSE. Baste recordar que en 2008 tuvieron cuatro diputados por Bizkaia.

Entre tanto, la encuesta de EiTB de ayer dejaba abierta la posibilidad de que López mantenga su escaño y que el PNV también sume tres diputados. En este caso el pagano sería el PP y Leopoldo Barreda se quedaría fuera del Congreso de los Diputados.

Se intuye de los sondeos que el gran campo de indecisos está en Bizkaia entre el PSE y Unidos Podemos. De ahí la insistencia de Patxi López en acusar al partido de Pablo Iglesias de haber impedido un «Gobierno de progreso» en esta fallida legislatura, votando conjuntamente con el PP en contra de Pedro Sánchez y permitiendo que Mariano Rajoy siga gobernando y se mantengan la reforma laboral y la Ley Mordaza.

¿Una Araba verdaderamente de izquierdas? Todas las encuestas coinciden en que la suma de Unidos Podemos le sobraría para hacerse con dos de los cuatro diputados en liza en Araba, quedando los otros dos en manos del PP y del PNV.

Se ha detectado, por otra parte, que en este territorio hay una buena bolsa de indecisos que –como recogía la encuesta de EiTB– están en duda entre votar a Unidos Podemos y EH Bildu. Ambas candidaturas coinciden además en tener al frente a conocidos ecologistas: Juantxo López de Uralde, de Equo, por una parte, y Mikel Otero, del movimiento anti-fracking, en el caso de la izquierda independentista. Esta disputa, en lugar de restar, podría sumar. Dándose por seguros los dos escaños de la formación de Pablo Iglesias, una movilización del voto en favor de EH Bildu podría hacer que la izquierda transformadora –la que de verdad está contra el fracking sin subterfugios, la que apuesta por el cierre de Garoña pero también del resto de centrales nucleares– obtuviera tres escaños, lo que iría en perjuicio de un PNV que desde Lakua mantiene la necesidad de seguir investigando sobre las bolsas de gas explotables por fractura hidráulica o de un PP cuyos candidatos alaveses solo tienen el cierre de Garoña como bandera de conveniencia.

Por otra parte, también es lógico que allí donde históricamente las fuerzas de la derecha unionista han sido más fuertes haya también en este caso unas mayores dudas entre su electorado sobre por cuál de las dos opciones decantarse, si por PP o por Ciudadanos.

En esa batalla, el PP (que podría quedarse solo con el diputado alavés si, como apunta el sondeo de EiTB, pierde el de Bizkaia) está tratando de recuperar al electorado de Ciudadanos reivindicando el voto útil y recordando el pacto de Albert Rivera con Pedro Sánchez, lanzando el mensaje de que finalmente apoyar al partido naranja es como hacerlo al PSOE. Pero, además, el PP ha entrado directamente a tentar al electorado «moderado» –así lo definen– del PNV. Iñaki Oyarzábal lleva ya días lanzando ese mensaje, acusando a los jeltzales de «tontear» con PSOE y Podemos.

También en Nafarroa el nivel de indecisos es superior a la media estatal dibujada por el CIS y también aquí hay dudas entre optar por la coalición UPN-PP, con las implicaciones que ello supone en los casos de corrupción en los que está inmerso el partido de Rajoy, o decantarse por Ciudadanos.

Pero en este caso la verdadera oportunidad está en concentrar el voto de cambio vasquista en la papeleta que en estos momentos tenga más opciones de poder superar en votos al PSN y hacerse así con un escaño. Según la prospección que ayer publicó “El País”, ese voto sería EH Bildu, que se distancia de Geroa Bai. Aunque esta encuesta ofrezca muchas dudas, es tendencia general que la lista que encabeza Bakartxo Ruiz está por delante de la de Daniel Innerarity, con lo que ese electorado tendrá que decidir si quiere que al menos una de las dos pueda representar a la Nafarroa euskaldun en el Congreso de los Diputados.

 

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