m24donostia
Erreportajeak
Reportage
 
El Proyecto Urumea pone en valor el río y eleva la calidad de los barrios

El mes de abril traerá consigo al barrio donostiarra de Martutene las primeras obras de un complejo proyecto que comparten los ayuntamientos de Hernani, Astigarraga y Donostia, junto con Lakua. El objetivo es encauzar el Urumea y evitar las habituales inundaciones en estos núcleos urbanos, pero también poner en valor el río y construir usando todas las oportunidades de ocio que ofrece. En unos ocho años, la zona quedará regenerada e irreconocible

@gara_olarretxea|Donostia|08/03/2015

Las inundaciones registradas en noviembre del 2011 por la crecida del río Urumea en Hernani y Astigarraga, con especial intensidad en el barrio de Ergobia, y que castigaron duramente los barrios donostiarras de Martutene y Txomin Enea, fueron un punto de inflexión en la búsqueda de la solución. Había que poner punto y final a una situación hasta entonces prácticamente ignorada por las instituciones. Aquellas enormes riadas relanzaron las quejas de los afectados -que no eran nuevas, más bien todo lo contrario-, considerando, al fin, que actuar en las zonas era prioritario.

Las personas que viven en los núcleos urbanos antes citados ponen un ojo en el cielo y otro en el cauce cada vez que llueve con intensidad y de forma ininterrumpida durante horas. Incluso días, como ha ocurrido hace apenas dos semanas. Impotencia, tristeza, resignación y también miedo son los sentimientos que GARA ha escuchado en días pasados por boca de los afectados de Martutene. No obstante, «el futuro» era un concepto que iba y venía en el transcurso de las conversaciones, un término que parece tener más sentido que otras veces.

El conjunto de obras proyectadas en la vega del Urumea, entre Donostia y Hernani pasando por Astigarraga, para evitar las riadas es tan ambicioso como necesario. El proyecto prevé puentes nuevos, diques que protejan las viviendas del agua, un aumento del cauce, que alcanzará una anchura máxima de 50 metros dependiendo del lugar, expropiaciones de terrenos y derribos de casas, así como la construcción de unas 2.000 viviendas en Donostia, repartidas entre Antxieta, Txomin Enea, Sarrueta y Martutene, con un importante parque de VPO, de compra y alquiler.

Algunos trabajos, como es el caso del puente de Karabel, en Hernani, ya se han ejecutado, si bien el problema de las inundaciones persiste, tal y como se comprobó recientemente. El entorno requiere de otras obras, como queda claro.

En el caso de Martutene y Txomin, los derribos están avanzados, y las expropiaciones, finiquitadas. Tras estas gestiones, la agencia vasca del agua URA puede comenzar a acometer las primeras obras.

Precisamente, para desgranar el proyecto, GARA se ha reunido con el Departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Donostia y contactado también con URA. Tal y como destacan desde el Consistorio, el cambio real reside en el papel que se le dará al Urumea. Hasta ahora, la acción humana no lo había incorporado como valor, y en él únicamente se han apoyado actividades deportivas de carácter fluvial. A ello se le suma «una ocupación desorganizada que ha respondido a necesidades de soluciones periféricas»: cuarteles, cárcel, industria, zonas de villas...

Con la regeneración de la zona se quiere, precisamente, poner en valor el enclave y construir con una visión integradora del río para que tenga un papel cualitativamente activo y positivo en su configuración.

Zonas de paseo y VPO

Las primeras obras comenzarán en abril y durarán 30 meses la primera fase y 12 la segunda. Se trata del encauzamiento del río a su paso por Martutene, que permitirá desaguar avenidas con periodo de retorno de 500 años. Esto significa que en el diseño del proyecto se han tenido en cuenta las cotas más altas que ha alcanzado el río en los últimos cinco siglos, una horquilla considerable. El puente de entrada al barrio de Martutene será el punto de partida del nuevo aspecto que ofrecerá el barrio dentro de unos ocho años, según las estimaciones. La estructura será sustituida por una nueva y de mayor capacidad: podrá asumir 700 m3/s.

El cauce se aumentará considerablemente, se duplicarán los 25 metros actuales, y las zonas edificadas que no serán derruidas se protegerán con diques, haciendo de estas zonas lugares transitables de paseo y de ocio junto al río.

También Txomin Enea quedará irreconocible. Salvo tres bloques y el convento, todo será derribado, y lo nuevo se construirá a una altura de 6,5 metros sobre el nivel del río, doblando la altura actual. Se trata en definitiva, según explican el director de Urbanismo, David Rebollo, y el arquitecto de la zona, Juan Carlos Cuevas, de construir lo nuevo a un nivel más elevado del actual y proteger con lezones lo antiguo que no se derribe.

Entre el río y las viviendas, además, se construirá un parque fluvial que dé respuesta en periodo de inundaciones. Un bidegorri con vistas al Urumea conectará con Martutene, y el puente de Txomin, uno de los puntos negros, también será eliminado. El proyecto está aprobado y solo queda la gestión del suelo porque el otro lado pertenece al Ministerio español de Defensa, al tratarse de las inmediaciones del cuartel militar de Loiola.

Salvo sorpresas, antes de que acabe esta misma legislatura, se aprobará el proyecto para la construcción de 929 nuevas viviendas en Txomin, de las que una parte serán de protección oficial. En Sarrueta, una empresa especializada se ha dedicado al diseño de los bloques, y se han proyectado en forma de U, de manera que aprovechen lo máximo la luz y energía solar

Hauteskundeak BEREZIA

Hauteskundeak Nafarroan

M24 Bilbo

M24 Donostia

M24 Gasteiz