Sanferminak 2015
Albisteak
Los irreductibles ponen el colofón con el encierro de la villavesa

El parte de heridos se salda con algunos golpes por caídas, pero sin lamentar ni cornadas por el manillar de Indurain ni los porrazos policiales del pasado.

Naiz|Iruñea|15/07/2015
Int000045112
El San Fermín de carne y hueso es transportado por sus fieles. (Jagoba MANTEROLA / ARGAZKI PRESS)

Ya sí, terminaron los Sanfermines de 2015. Aunque oficialmente el telón baja en la medianoche del 14, los más irreductibles aguantan el tirón hasta las ocho de la mañana del día 15 para decir adiós con el encierro de la villavesa, que consiste en completar el recorrido del encierro delante de un clon de Indurain montado en bicicleta, si bien en sus orígenes se llevaba a cabo ante un autobús de transporte público.

Otro de tantos eventos surgidos desde el pueblo por generación espontánea que lleva camino de convertirse en una tradición de las de toda la vida.  

El encierro de este año ha contado con los ingredientes habituales, el cántico a un santo de carne y hueso subido a la hornacina y las típicas caídas, golpes y amontonamientos–el alcohol ayuda a ello–, sin tener que lamentar cornadas de manillar ni los porrazos policiales de ediciones pretéritas, cuando las autoridades de turno pretendían imponer el momento justo en el que terminaban los festejos, incluso los no oficiales.