Koldo LOSADA | 1960-2014

El amigo de John Wayne

Carlos GIL|21/11/2014

El primer recuerdo forjado en la actividad teatral arriesgada de Koldo Losada me viene de cuando interpretó «De Profundis'», el magnífico texto de Oscar Wilde escrito en la cárcel dirigido a su amigo Lord Alfred Douglas. Texto duro, poético, que desvelaba una denuncia sobre la persecución de la homosexualidad y que requería un esfuerzo interpretativo de gran entidad.

Sé que fue en Donostia, juraría que en la sala que había donde estuvo Antzerti, probablemente todavía con Tanttaka, grupo que habían fundado tantos históricos de la escena vasca. Unos tiempos de ilusiones, de definiciones y Koldo estuvo allí, luchando, creciendo, participando activamente en todo un movimiento teatral donostiarra. Fundó junto a Garbi Ados Teatroa, tras una separación dolorosa, que fue una alternativa. Y en esa alternativa el peso sobre el escenario de Koldo fue aumentando, era el actor fetiche, el que protagonizó durante años muchas de las propuestas, algunas de las cuales surgían por su iniciativa.

Si fue ese niño travieso, tocapelotas conocido como «Manolito Gafotas», uno de sus trabajos más entrañables fue en «El amigo de John Wayne», dando vida a un entrañable ser que ante cualquier conflicto encontraba en la figura de cartón de un vaquero legendario su parapeto, su ayuda, su vinculación con un mundo soportable. En su amplio currículum artístico, la inmensa mayoría de las veces como parte esencial de Ados comprobamos su versatilidad, su irrenunciable vocación de teatrero. Hizo tele, cine, como profesional que era, pero esa cara pícara se transformaba en un recipiente de personajes teatrales y sus ojos hacían chiribitas cuando pisaba el escenario.

Escribo en pasado desde la más rotunda consternación de alguien que ha muerto violentamente. Una tragedia que ha arrasado emocionalmente a toda la comunidad teatrera que le conocíamos, respetábamos y admirábamos. Me gustaría ser el amigo del amigo de John Wayne.