09/09/2018

Washi flower
LETICIA ORUE
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Dentro de las listas de la Unesco de patrimonio cultural inmaterial se encuentra el washi, un tipo de papel japonés obtenido a partir del bambú, el cáñamo, el arroz, el trigo o el yute. Normalmente es más resistente que el papel producido a partir de pulpa de madera y suele tener una larga vida útil. Utilizado en artes tradicionales, como el origami, el shodō (caligrafía) y el ukiyo-e (grabado), el washi también suele ser usado para fabricar productos cotidianos como ropa, lámparas y juguetes. El artista Akane Moriyama ha colaborado con Umé Studio para producir una espectacular línea de cortinas inspirada en el washi en las que han participado más de veinte pequeños talleres de Japón, cada uno de ellos especializado en un proceso de la elaboración distinto. Primero se elabora el hilo, luego se teje y, una vez terminado, la tela se puede personalizar y decorar con las plantas o flores que prefiramos. La cortina final es translúcida, orgánica y lavable; y forma parte de una colección llamada “Objects for Everyday Living”, que introduce elementos lúdicos en espacios típicamente mundanos, para decir algo así como: «¡Oye! ¡Vivir no tiene porqué ser aburrido!». http://ume-studio.com/

 

Helado inderretible

Comerse un polo siempre tiene algo de sexual y de aventura porque, entre otras cosas, hay que lamerlo a la velocidad adecuada para que no se derrita. Parece ser que el estudio inglés Bompas & Parr pretende librarnos de ese desafío o, como ellos mismos dicen, «poder hacer frente a los efectos del calentamiento global producidos por el cambio climático, ya que, al subir tanto las temperaturas, vamos a necesitar helados para poder refrescarnos». Aunque la explicación parezca un poco simplona, lo cierto es que este nuevo helado consigue permanecer helado ni más ni menos que 24 horas. Así que nos lo podemos tomar con calma y guardar un poquito para luego. Bompas & Parr han adaptado una vieja receta de “super hielo”, desarrollada por el inventor inglés Geoffrey Pyke durante la Segunda Guerra Mundial para ayudar a las fuerzas armadas. El material se hizo a partir de una combinación de serrín y pulpa de madera distribuida en agua y congelada posteriormente. La sustancia resultante, el Pykrete, es notablemente fuerte y similar al hormigón. En estos helados se ha reemplazado el serrín y la pulpa de madera por fibras de fruta. Los ingleses también han experimentado con helados fluorescentes, supongo que para que los podamos ver bien cuando llegue el fin del mundo. http://bompasandparr.com/

 

Tripodal

Como resultado del devastador tsunami que asoló Japón en 2011, iniciativas como esta de la marca de muebles Ishinomaki Laboratory surgieron para intentar paliar los devastadores efectos de la catástrofe natural. Pensada al principio como una especie de laboratorio público, también es conocida por producir muebles de madera sencillos y fáciles de construir. “Tripodal” es un taburete portátil (gracias a un agujero en su asiento) compuesto por solo seis piezas rectangulares de cedro japonés. Las placas de asiento y la pata central inclinada están conectadas de tal manera que no requieren otra estructura de estabilización. También se puede utilizar como mesita de noche. https://ishinomaki-lab.org/about/

 

Burbujas

Si os habéis preguntado por qué sentimos placer al explotar burbujas de plástico, os daré dos pistas. La primera, el principio de inmediatez, que se refiere a la distancia de tiempo entre acción y reacción. Mientras más corta sea esta línea, más satisfactoria se vuelve la experiencia, pues la sensación de recompensa en el cerebro es mayor. Y la segunda: el principio de satisfacción, que sugiere que cada acción generadora de placer va a incitar al cuerpo a realizarla varias veces más. Cuando revientas una burbuja de plástico recibes el sonido como respuesta rápida y, como te genera placer, repites. Las alfombras de la danesa Margrethe Odgaard para Muuto también invitan a disfrutar del placer de andar descalzos sobre una superficie redondeada. Tejidos con hilo de yute, y lana, los bucles redondeados de lana esponjosa evocan la sensación de caminar en una playa de guijarros. http://margretheodgaard.com

 

Piedra y papel

Frío como la piedra. Al hablar de frialdad, invariablemente me viene esa frase hecha a la cabeza; sin embargo, la piedra posee una masa térmica elevada que le permite calentarse y enfriarse muy lentamente. O lo que es lo mismo, que tiene la propiedad de poder conservar la temperatura. Por eso, aunque no posea una gran capacidad aislante, regula perfectamente la temperatura de las casas. La diseñadora Charlotte Jonckheer ha creado un material compuesto por piedra y papel, que surge de una investigación realizada en torno a las variaciones de temperatura de los materiales que se encuentran al aire libre. “Chaud” o, lo que es lo mismo, cálido en francés, es cómo Jonckheer ha denominado tanto al material como a la colección de mesas auxiliares que ha confeccionado a partir de este nuevo material. Gracias a un proceso manual de creación –en el que se presionan juntos la pulpa de papel reciclado y el polvo de piedra– se puede configurar de la forma deseada, da igual por cuál optemos, usando un molde. El secado al aire le proporciona a este material una textura moteada y una estética pálida muy similar a la piedra que, sin embargo, resultar ser única, lo que confiere a cada pieza de esta colección una estética irrepetible.&hTab; www.charlottejonckheer.com