11/09/2018

Jon Odriozola
Periodista
La «noble mentira»
Platón es sincero, creía en sus palabras y no miraba sino por el provecho común. No puede decirse lo mismo de la contemporánea «clase política»

En el “Jo Puntua” del 28 de agosto aludíamos a lo que en política Platón (428-347 a.de C.) llamaba la «noble mentira». La mentira se puede definir como aquella declaración intencionalmente falsa dirigida a otro hombre. Lo fundamental en el concepto es que el engaño es deliberado por uno de los individuos respecto de otro, es decir, es consciente. La mentira política es aquella proferida por el poder político o gubernamental dirigida a los propios ciudadanos –en el Estado español súbditos– que representa. Agustín de Hipona –San Agustín (354-430 d.C.)– sería uno de los grandes críticos de la mentira, pero no del «arte de ocultar la verdad».

La mentira y el ocultamiento en el Estado de Platón quedan restringidas solo a los gobernantes y en circunstancias determinadas y por razones de utilidad. ¿Por qué? Porque, según él, solo ellos tienen acceso al conocimiento dizque la verdad que en la esfera política es harto difícil de ser comprendida por la ciudadanía por lo problemático y conflictivo de la misma. La perspectiva de Platón en cuanto a los círculos del poder es elitista: es el «rey-filósofo». Nietzsche, por ejemplo, otro elitista, indicó que «el hombre mismo tiene una inclinación invencible a dejarse engañar, y queda como hechizado de felicidad cuando el rapsoda le narra leyendas épicas como si fuesen verdaderas». Platón, al comprender que la política se rige por lógicas de poder y conflicto, reconoce el uso de la «noble mentira», puesto que en el fondo es beneficiosa para el común de la sociedad: criterio de utilidad cuya degradación actual sería el pragmatismo norteamericano.

Platón –que ha sido visto como precursor del «totalitarismo» (K. Popper, verbigracia)– es sincero, creía en sus palabras y no miraba –desde su óptica– sino por el provecho común. No puede decirse lo mismo de la contemporánea –e impropiamente llamada– «clase política» trufada de mentirosos, farsantes, trileros y tahúres que atentan al bien común y la salud pública.

Seguiremos con la barrila.