18/05/2019

El juez envía a Urrutikoetxea a la prisión parisina de La Santé

Josu Urrutikoetxea fue conducido ayer a París desde la cárcel de Bonneville, a la que fue trasladado el jueves tras su detención en Sallanches. El vecino de Ugao fue llevado ante el fiscal, que le comunicó la orden de detención por una condena de 2017, tras lo que el juez de libertades decretó anoche su ingreso en la prisión parisina de La Santé.

GARA|PARIS
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El histórico militante de ETA Josu Urrutikoetxea compareció ayer tarde ante la Fiscalía de París, que le notificó la orden que llevó a su detención un día antes en Sallanches (Alta Saboya), en la región de los Alpes.

El fiscal trasladó a Urrutikoetxea la sentencia que le impusiera, en rebeldía, un juez francés, en enero de 2017.

Esa sentencia condenó a ocho años de prisión al militante vasco, en tanto que integrante, entre 2011 y 2013, del «aparato político» de esa organización armada hoy desaparecida.

Cabe recordar que durante ese periodo Urrutikoetxea permaneció en la capital noruega bajo la protección del Gobierno del país nórdico, con el acuerdo del Gobierno español y el pleno conocimiento del francés, en tanto que miembro de la interlocución de la organización que puso fin a su actividad armada en octubre de 2011.

En todo caso, desde el momento mismo de la detención de Josu Urrutikoetxea, cuando se dirigía a un hospital, la Fiscalía parisina recordó que, al haber sido condenado en ausencia o rebeldía, el ciudadano vasco podrá mostrar su oposición a la condena y solicitar un nuevo juicio, algo que fuentes cercanas al militante vasco consultadas por este diario dan por hecho.

Según la ley francesa, Urrutikoetxea que, durante la primera jornada de detención no contó con asistencia letrada, dispondrá de un plazo de diez días para comunicar su intención de rechazar la condena. Según las mismas fuentes, los términos de ese recurso se decidirán una vez que Urrutikoetxea pueda entrevistarse, ya en París, con su abogado de confianza.

Recorrido judicial

Queda por dilucidar si la presentación de esa alegación, de producirse finalmente, sería un obstáculo para una eventual entrega al Estado español. En esa cuestión han insistido, entre otros, del ministro de Interior español en funciones, Fernando Grande-Marlaska, quien tras felicitar a la Guardia Civil por la detención de Josu Urrutikoetxea, apuntó, el mismo jueves, a la posibilidad de que el de Ugao pueda ser juzgado en el Estado español, a pesar de tener causas pendientes en Francia.

Grande-Marlaska apuntó concretamente a la fórmula de una «entrega temporal» para que el histórico militante de ETA pueda ser juzgado en la Audiencia Nacional española. Ninguna fuente judicial gala ha avalado abiertamente esa hipótesis.

Tras recibir la comunicación de la condena de manos de la Fiscalía, Urrutikoetxea pasó a disposición del llamado juez de las libertades y de la detención. Desde esa instancia, a la que corresponde decretar el ingreso en prisión, se hacía saber, anoche, su entrada en la prisión parisina de La Santé, situada al sur de la capital francesa.

Dos acompañantes

Urrutikoetxea había salido por la mañana de la prisión de Bonneville, donde pasó la primera noche tras su captura, a primera hora del jueves, en la localidad cercana de Sallenche.

El militante vasco fue arrestado en una operación desarrollada conjuntamente por el Servicio de Seguridad Interior (DGSI) francés y la Guardia Civil. El arresto se produjo en los accesos al hospital. Urrutikoetxea se encontraba acompañado de dos personas. Una de ellas fue objeto de un corto interrogatorio tras el que quedó en libertad y la otra fue retenida en dependencias policiales, aunque quedó igualmente en libertad, en la tarde-noche del jueves.

La detención de Urrutikoetxea era recogida ayer además de por medios estatales francesa por la prensa local de la zona fronteriza con Italia y Suiza en la que fue detenido.

Distintos medios de comunicación locales publicaban testimonios, tanto de autoridades municipales como de vecinos en relación a la presencia de Josu Urrutikoetxea en la citada comarca alpina.

Según algunos de esos testimonios, la persona a la que la Policía persiguió durante 17 años habría vivido en los últimos meses en un refugio de montaña situado en una localidad cercana, Saint Nicolas de Véroce. De acuerdo a esos relatos, se trataría de un lugar alejado, al que sólo se podía acceder a pie.

 

La familia confirma la «grave enfermedad» del detenido

La familia de Josu Urrutikoetxea se refirió ayer por primera vez al estado de salud del militante detenido. Egoitz Urrutikoetxea confirmó que su padre padece «una grave enfermedad» y trasladó la inquietud de la familia por la evolución de su situación a raíz del arresto.

Urrutikoetxea, de 68 años, fue detenido por la Policía francesa a las puertas del hospital de la localidad de Sallanches, en la Alta Saboya francesa. Poco después fue trasladado a la Gendarmería donde habría solicitado que le viera un médico. Por ello, fue llevado al hospital para que fuera examinado. Una vez completado ese examen, Urrutikoetxea fue llevado a la prisión de Bonneville, ya que la Fiscalía estimó que su estado era compatible con la situación de detención.

En declaraciones a Mediabask sobre el momento que vive la familia, el hijo de Urrutikoetxea afirmó que «hoy, por consideraciones políticas, se sigue pasando por alto lo sensible. Hay que tener en cuenta al ser humano, al militante y mirar hacia el futuro». GARA

OPOSICIÓN


Tras serle comunicada la condena, Josu Urrutikoetxea dispone de un plazo de diez días para expresar su oposición a la sentencia que le condenó en rebeldía a ocho años de prisión y demandar un nuevo juicio.