18/05/2019

May y Corbyn certifican el fracaso de la negociación sobre el Brexit

Las negociaciones entre el Gobierno de Theresa May y la oposición laborista para buscar una solución al bloqueo del Brexit se rompieron ayer, tras seis semanas de conversaciones y a unos días de las elecciones europeas, lo que empuja un poco más a la primera ministra hacia su salida del Ejecutivo después de que su propio partido le haya instado a dimitir. May se enfrenta al cuarto fracaso en el Parlamento cuando vuelva a presentar su acuerdo en junio.

GARA|Londres
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En una carta enviada al número 10 de Downing Street, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, comunicó a la primera ministra británica, Theresa May, que la oposición laborista abandonaba las negociaciones para el Brexit ante «la creciente debilidad e inestabilidad» del Ejecutivo debido a las diferencias internas en la formación tory.

Las discusiones «han ido tan lejos como era posible», señaló Corbyn, quien consideró que el Gobierno no tiene autoridad y es incapaz de acordar nada, como a su juicio pone en evidencia que no se haya movido de sus posiciones iniciales en seis semanas de conversaciones.

May respondió atribuyendo el fracaso a una falta de consenso y «posición común» de los laboristas. «No saben si quieren llevar a cabo el Brexit u organizar un segundo referéndum para impedirlo», aseguró.

Entabladas a principios de abril, estas conversaciones tenían como objetivo encontrar un acuerdo susceptible de obtener el apoyo de una mayoría del Parlamento, que desde enero rechazó estrepitosamente tres veces el texto firmado en noviembre por la primera ministra con sus 27 socios europeos. Theresa May volverá a someter en junio al voto de los diputados el texto que acordó con Bruselas y se enfrenta a su cuarto varapalo.

Corbyn explicó que en las últimas semanas se socavó la «confianza» en la «capacidad del Ejecutivo para alcanzar un compromiso», a medida que el Partido Conservador avanza en el proceso hacia la elección de un nuevo líder.

Cuarta votación

May había prometido a los tories euroescépticos que dejaría el poder en cuanto lograse la aprobación del acuerdo cerrado con Bruselas. Estos consideran que la primera ministra hizo concesiones inaceptables a la Unión Europea (UE) y no quieren que siga a las riendas cuando empiece la segunda, y mucho más importante, fase de negociación: el acuerdo sobre la futura relación tras el Brexit.

Pero, ante la evidencia de que el acuerdo de May podría volver a fracasar en una cuarta votación, prevista para principios de junio, y temiendo que la primera ministra se aferre al poder, el jueves por la tarde los diputados conservadores le pidieron una fecha clara para su salida.

Tras esa cuarta votación, explicó Graham Brady –responsable de la organización del grupo parlamentario conservador–, «ella y yo volveremos a reunirnos para acordar un calendario para la elección de un nuevo líder del partido. Y eso ocurrirá independientemente del resultado de la nueva votación», dijo.

«Se le ha agotado el tiempo»

A juicio de Tim Bale, politólogo en la Queen Mary University de London, «ahora las posibilidades de que su acuerdo sea aprobado deben estar cerca de cero» y «cuesta creer que sobreviva más de dos o tres semanas».

Medios locales indicaban que a May «se le ha agotado el tiempo» y auguraban que «se irá a finales de julio como muy tarde», para permitir al partido elegir a un nuevo líder a tiempo para la conferencia tory de setiembre.

Calculando bien sus tiempos, el exministro de Exteriores británico Boris Johnson, ferviente defensor del Brexit y uno de los principales rivales de May en el seno de su propia formación, anunció públicamente el jueves que será candidato al puesto de primer ministro.

Mientras tanto, con el fracaso de la negociación entre Gobierno y oposición persiste el caos en torno al Brexit.

Reino Unido debería haber abandonado la UE el 29 de marzo. Pero el repetido rechazo del Parlamento al acuerdo de divorcio con Bruselas empujó a May a aceptar un aplazamiento «flexible» del Brexit: hasta el 31 de octubre, aunque el país puede abandonar antes el bloque si sale de este estancamiento.

Sin embargo, según el politólogo Simon Usherwood, de la Universidad de Surrey, el fin de May no implicará necesariamente el fin del problema sobre su acuerdo de Brexit: «Sigue siendo el único plan aceptado por la UE y no hay muestras de que esta quiera renegociarlo con un nuevo primer ministro».

 

Johnson, favorito entre los candidatos a suceder a May

El fracaso de las negociaciones sobre el Brexit agrava aún más la debilidad de Theresa May. Hay siete candidatos a la sucesión, pero un destacado favorito, el popular, polémico y políticamente hábil exalcalde de Londres y exministro de Exteriores Boris Johnson.

Según un sondeo de YouGov para “The Times”, Johnson cuenta con el 39% de apoyo, seguido de lejos por el exministro del Brexit Dominic Raab (23%), del extitular de Educación, Justicia y Medio Ambiente Michael Gove (9%), y del ministro interino de Sanidad y Asuntos Sociales, Matt Hancock (1%). En una eventual segunda vuelta, la ventaja de Johnson sería mayor. Batiría a Raab con un 59% de los votos.

Otros aspirantes, declarados o potenciales, a suceder a May serían la representante del Gobierno en la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom; el titular de Exteriores, Jeremy Hunt; el ministro de Interior, Sajid Javid, y la exresponsable de Interior y de Trabajo Amber Rudd.GARA