19/08/2019

QUENTIN TARANTINO
DIRECTOR Y GUIONISTA DE CINE

Quentin Tarantino se ha consolidado como uno de los autores más importantes del cine moderno con tan solo nueve filmes. En «Érase una vez... en Hollywood» aborda los cambios en la industria del entretenimiento y el adiós a la inocencia de una época.

«En Hollywood los éxitos y fracasos comparten el mismo vecindario»
Koldo LANDALUZE
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Quentin Tarantino ha irrumpido en nuestra cartelera con su noveno filme, “Érase una vez en... Hollywood”, un título que ya de por sí rinde homenaje cinéfilo a la magistral “Érase una vez en América” que filmó uno de los directores de cabecera del autor de “Pulp Fiction”, Sergio Leone.

En este nuevo proyecto, Tarantino no oculta su intención de recrear en la pantalla un tiempo perdido que determinó el adiós definitivo al modelo clásico de los grandes estudios de Hollywood para dar paso a la emergente televisión. A modo de prólogo, Tarantino afirma que «en realidad la película basa toda su potencia en admitir que debemos aceptar lo que nos depara la propia realidad. Los asesinatos cometidos por Charles Manson y su ‘familia’ acabaron bruscamente con el ideario hippie, con la edad de la inocencia, pero no debemos entender la película como un deseo de venganza, sino como una evolución que dictó sentencia contra el movimiento que abanderaba el amor. El asesinato de Sharon Tate legó muchas cicatrices porque nos enseñó la trastienda más siniestra de los seres humanos en la época más libre lo que determinó la perdida real de la inocencia».

Es su noveno largometraje y el primero que se basa en un caso real. Tarantino ha querido dejar claro que no ha querido dejarse llevar por la nostalgia ya que, según el cineasta «lo que se muestra no es un Hollywood todo de color rosa. La película muestra una industria en cambio constante, una industria que puede tener mala memoria y que puede juzgar duramente. Y también nos adentramos en Los Ángeles, una ciudad y una industria que trabaja codo con codo, lo cual provoca que sea muy difícil discernir entre el universo de ficción de la industria y la realidad de una sociedad apegada a dicho universo. Muestra una ciudad que suena como una gran ciudad en la que me encantaría vivir, pero en la que luego asoman gentes como la ‘Familia Manson’ que echan por tierra cualquier tipo de lógica».

El argumento gira en torno a un actor venido a menos de wésterns televisivos –Leonardo DiCaprio– y de su doble de acción –Brad Pitt–, dos personajes que le permiten al director ejercer los roles de guías de un Los Ángeles en plena ebullición y constantemente sacudida por los nuevos tiempos cambiantes.

 

Tiempos nuevos

A lo largo de “Érase una vez en... Hollywood” asistimos a la decadencia del sistema de estudios mientras se va consolidando el Nuevo Hollywood; y retrata unas calles en las que se cruzaban los sueños contraculturales del movimiento hippie, los demonios del asesino sicópata Charles Manson y el desconcierto que generó en gran parte de la sociedad semejante transformación. En palabras de Tarantino «se ha recreado esta época antes, pero pensé que sería una idea interesante abordarla y crearla con dos personajes que no forman parte de esta cultura. Pertenecen al extrarradio de esa cultura y miran hacia adentro. Y no me acerco desde su perspectiva ni tampoco desde la de los hippies. Simplemente me limité a reunir todas estas perspectivas y comprobar cómo interactuaban entre ellas».

Uno de los aspectos más interesantes de esta metapelícula en la que se citan figuras icónicas de la época como Bruce Lee, Steve McQueen, Roman Polanski y Sharon Tate, radica en su tono de fábula. Para Tarantino la base sobre la que se asienta su imaginario se concreta en el diseño de los personajes. «Cuando escribo el guion, una de las cosas que hago es ubicar al personaje dentro de una metáfora. Luego, según voy exponiéndole en el escenario, aparece poco a poco su trayectoria. Con esta película me centré en la historia, sabía dónde iba mi personaje central, qué iba a ocurrir con él, qué iba a ocurrir con esos dos tipos».

Además del excelente reparto liderado por Brad Pitt, Leonardo DiCaprio, Margot Robbie, Al Pacino y el desaparecido Luke Perry, figura un personaje fundamental, el propio Hollywood. Tal y como sentencia el director «en Hollywood hay grandes éxitos y grandes fracasos y unos viven junto a los otros, en la puerta de al lado. Eso es lo que representa mi película. Distintas perspectivas que se entrecruzan a lo largo de tres intensos días en un Hollywood que se descubre como testigo de lo que transita por sus luminosas calles y callejones más oscuros».

POLÍTICA

«Creo que esta es mi película más política hasta la fecha. No sé en qué estaría pensando, pero esto es lo que salió»

 

 

SHARON TATE

«El asesinato de Sharon Tate simboliza el adiós a la inocencia dentro de una época en la que se abanderaba el amor»