04/01/2014

Internos del CIE de Barcelona denuncian agresiones por parte de la Policía española

Varios internos del Centro de Internamiento de Extranjeros de la Zona Franca de Barcelona fueron víctimas de agresiones y malos tratos por parte de agentes antidisturbios de la Policía española entre el 31 de diciembre y el 2 de enero, según informó «Tanquem els CIEs». Ayer la policía al mando del centro denegó la entrada a dos médicos, pese a que los internos denuncian que hay varios heridos. De hecho, uno de ellos tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario.

Beñat ZALDUA
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Internos del CIE de Barcelona denuncian agresiones por parte de la Policía española

Huelga de hambre.

Según «Tanquem els CIEs», desde hace cuatro días un grupo de unas 40 personas se ha declarado en huelga de hambre para protestar «por sus precarias condiciones de vida, la deportación de un gran número de compañeros en las últimas semanas y las continuas vejaciones que están sufriendo por parte de los agentes».

El Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barcelona vuelve a estar en el centro de la polémica después de que la campaña a favor del cierre «Tanquem els CIEs» hiciese públicas ayer las denuncias de varios internos sobre las agresiones y maltratos que sufren desde el 31 de diciembre, fecha en la que agentes antidisturbios de la Policía española se instalaron en este centro situado en la Zona Franca.

Los hechos, ocurridos un mes después de que un ciudadano armenio se suicidase sin motivo aparente en la celda de aislamiento, comenzaron el último día del año, cuando una cuarentena de internos iniciaron una huelga de hambre para denunciar las precarias condiciones de vida, el aumento de las deportaciones y las reiteradas vejaciones que sufren por parte de los agentes.

Esa misma noche, un interno llamó a una activista de «Tanquem els CIEs» con una súplica: «Aquí están pegando a personas, se han llevado a tres, los matarán a golpes. Llama a alguien para que venga, que los matarán».

Según señalaron ayer activistas de la campaña -que han convocado una manifestación para el 11 de enero-, desde ese día hasta el presente, los agentes «han golpeado indiscriminadamente a diversas personas retenidas».

Unas agresiones que, según denuncian, incluyen palizas en las duchas -estando los internos desnudos-, deportaciones «express» y escenas dantescas como la de fin de año: según la nota enviada por «Tanquem els CIEs», «los agentes encargados de la custodia del CIE, la madrugada del 1 de enero celebraron la entrada del año consumiendo alcohol durante su jornada laboral y molestando y humillando a muchos internos».

Prohíben la entrada a médicos

Ante la gravedad de las denuncias, una comisión humanitaria formada por dos abogadas y dos médicos se dirigió ayer al CIE, pero el mando policial al frente denegó la entrada a las dos médicos, pese a las denuncias de que hay varios internos heridos y pese a que uno de ellos tuvo que ser trasladado ayer a urgencias por una fractura en la nariz -producida el 31 de diciembre-. Las dos abogadas, sin embargo, sí que pudieron entrar y hablar directamente con los internos, que confirmaron los hechos denunciados.

Para la plataforma, estos hechos demuestran que los CIEs «continúan siendo espacios opacos e instituciones que, en sí mismas, vulneran los derechos humanos básicos de las personas internas».

El Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans ya denunció estos hechos esta semana ante la Justicia. Además, fueron puestos en conocimiento de los juzgados de control del CIE de Barcelona y de la Defensora del Pueblo.

De igual manera, el Síndic de Greuges -Defensor del Pueblo catalán- instó a la Defensora del Pueblo del Estado a visitar el CIE, ofreciéndole la posibilidad de que fuesen profesionales del Síndic los que realizasen la visita.

El Síndic, Rafael Ribó, reiteró ayer la «exigencia de la reconsideración integral de este tipo de centros» y recordó que el Ministerio de interior se comprometió en abril de 2012 a elaborar un reglamento interno en dos meses. Todavía no existe.

Celdas y cuchillas para el pobre, alfombra roja para el rico

Los últimos sucesos en el CIE de Barcelona no son ningún hecho aislado, ya que escenas similares se han vivido en otras ocasiones en este mismo centro, así como en el resto de CIEs del Estado español. También en los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla, de los que GARA ha dado testimonio en los últimos días.

De hecho, la dureza empleada contra los ciudadanos extranjeros sin los papeles en regla es una tónica en toda la Unión Europea. Basta recordar la virulencia con la que tanto conservadores como socialistas han tratado a la comunidad romaní en el Estado francés durante los últimos años, con deportaciones masivas incluidas.

Este trato al inmigrante -agravado con la crisis económica- contrasta con la alfombra roja que se extiende al extranjero con los bolsillos llenos -más notable también en tiempos de crisis-. Basta con fijarse en cómo cambia el vocabulario. Mientras las personas sin los papeles en regla son recluidas en centros para extranjeros -CIE- o para inmigrantes -CETI-, los inmigrantes ricos son acogidos por leyes de ayuda a los inversores o a los emprendedores. Es decir, los ricos no son inmigrantes, son inversores.

En el caso del Estado español, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en 2013 una ley de emprendedores que otorga -o vende, según se quiera ver- el permiso de residencia a aquellos inversores extranjeros que compren un mínimo de dos millones de euros en títulos de deuda pública española o adquieran en el Estado bienes inmuebles cuyo precio supere los 500.000 euros. B.Z.