04/04/2014

Dos muertes bajo custodia policial vuelven a poner en duda a los Mossos

Dos hombres murieron el miércoles en Catalunya mientras eran detenidos por los Mossos d'Esquadra en episodios sin relación alguna entre sí. Pese a que desde la Conselleria de Interior se resta gravedad a los sucesos y se habla de algo «excepcional», estas dos muertes se suman a un largo historial y vuelven a poner a la policía catalana y a su manera de proceder en el centro de la polémica.

Beñat ZALDUA
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Dos muertes durante detenciones a cargo de los Mossos d'Esquadra en cuestión de horas,c un hecho calificado de «excepcional» por los responsables policiales, han vuelto a poner las actuaciones de la policía catalana en el centro de la polémica. A falta de más versiones que la oficial, el relato policial coincide en explicar que, en ambos casos, las personas estaban alteradas, que atacaron a los agentes y que los fallecimientos se produjeron cuando los detenidos habían sido ya reducidos y esposados.

El primer de los casos ocurrió el miércoles por la tarde en la plaza Molina de Barcelona y se conoció esa misma noche. Los Mossos acudieron requeridos por los dueños de un establecimiento en el que una persona llevaba rato molestando e increpando al resto de clientes. Según el relato oficial, dicha persona se mostró violenta y exaltada y llegó a tirar una mesa a los agentes, que al principio eran dos y acabaron siendo siete. Una vez reducido y esposado, el detenido manifestó síntomas de no sentirse bien y fue trasladado al Hospital Clínic, donde falleció.

Según se supo ayer, el fallecido es el actor y doblador Alfonso Bayard, relativamente conocido por algunos papeles se- cundarios en series catalanas como «Kubala, Moreno i Manchón» y «La Riera». También había trabajando en programas de ámbito estatal como «Hospital Central» y «Aida».

Violencia de género

El segundo caso se conoció ayer y tuvo lugar el miércoles por la noche en Salou (Tarragona), cuando varios mossos acudieron a la llamada de auxilio de una mujer que, según pudieron comprobar al entrar en el domicilio estaba siendo agredida por su pareja. Según la versión policial, los agentes separaron al agresor de la víctima -que estaba herida y fue posteriormente trasladada al un centro hospitalario- no sin dificultades, ya que el hombre habría opuesto resistencia. Una vez más, y siempre según el relato ofrecido por los Mossos d'Esquadra, cuando ya estaba reducido y esposado, el detenido perdió el conocimiento, sin que los servicios médicos desplazados hasta el lugar pudiesen hacer nada para reanimarlo.

En diversos medios de comunicación comenzó a circular ayer la noticia de que el fallecido en Salou consumía, presuntamente, drogas y que habría muerto por parada cardiorespiratoria. Las fuentes de la información, sin embargo, eran fuentes cercanas a la investigación, por lo que no se puede confirmar al cierre de esta edición si el fallecido estaba bajo los efectos de algún estupefaciente.

Dos «excepciones» que se suman a una larga lista

El conseller de Interior, Ramon Espadaler, compareció ayer ante los medios para valorar las dos muertes del miércoles bajo custodia policial, sucesos sobre los que los Mossos han abierto sendas investigaciones internas, ya que «hay que esclarecer hasta el final» las circunstancias de ambas muertes, según explicó el responsable político de la policía catalana.

Pese a recordar que las investigaciones internas, así como la judicial en el caso de Salou ¯bajo secreto de sumario», están todavía abiertas, Espadaler se apresuró a defender la actuación de los Mossos. De hecho, sin detallar nada, el responsable de Interior aseguró tener «unos primeros indicios que indican que la intervención ha sido correcta». Por ello, pidió «no hacer prejuicios ni criminalizar» al cuerpo policial y habló de ambas muertes como «algo excepcional».

La hemeroteca y los juzgados, sin embargo, ofrecen una imagen que no coincide con la excepcionalidad de la que habla Espadaler, sino que más bien muestra una tónica general que se va repitiendo cada cierto tiempo en las actuaciones policiales. Sin ir más lejos, actualmente hay ocho mossos acusados por homicidio por la muerte, el pasado 6 de octubre, de Juan Andrés Benítez durante una detención en el barrio barcelonés del Raval. Asimismo, otros ocho agentes están imputados por la muerte de Yassir El Younoussi en la comisaría de El Vendrell (Tarragona) el pasado julio. B.Z.

Puntos en común. Pese a tratarse de casos sin relación alguna entre si, la versión policial tiene puntos en común en ambos sucesos: el fallecido se mostró violento y la muerte se produjo una vez reducida y esposada la víctima.