Reportaje
 
La eutanasia, una práctica normalizada en unos pocos países

Con Holanda y Bélgica como principales referentes, son varios los países del mundo que, de una manera u otra, tienen regulado el derecho a una muerte digna. En todos ellos, los cambios legislativos ha venido después de un amplio y largo debate social y en la mayoría se han aprobado con amplias mayorías legislativas.

@zalduariz|Iruñea|29/07/2014
Osagarria
Resultado de la votación con la que el pasado febrero el Parlamento belga aprobó la eutanasia para los menores de edad. (Benoit DOPPAGNE/AFP)

En Suiza y en cuatro estados de EEUU la eutanasia sigue considerándose un delito, pero no así el suicidio asistido, en el que es el paciente quien realiza el paso con la asistencia de un tercero.

 

«Está siendo la fiesta más bonita de mi vida», apuntó Emiel Pawels, de 95 años, mientras brindaba con champán junto a sus allegados. Poco después recibió una inyección letal en su casa de Brujas, en Bélgica. Pawels, considerado «el atleta más viejo del mundo», seguía compitiendo en carreras populares hasta que un cáncer –en fase terminal– le obligó a no moverse de la cama, tras lo cual decidió someterse a una eutanasia. «¿Quién no quisiera terminar con un vaso de champán y en la compañía de todos sus seres queridos?», se preguntó, según los medios belgas, antes de dar el paso y poner fin a su vida.

La noticia de tan inusual estampa recorrió medio mundo, dando una imagen normalizada de la práctica de la eutanasia, legal en unos pocos países del mundo, entre ellos Bélgica, que en 2002 aprobó una ley en la que contempla la eutanasia para pacientes capaces y conscientes de su petición. Una petición que debe ser voluntaria, reflexionada y reiterada, y que venga acompañada de un padecimiento físico o psíquico constante e insuperable. Se trata de una ley garantista, en la que cada petición se envía a una Comisión Federal de Control y Evaluación, que es quien aprueba o rechaza la eutanasia. El órgano está compuesto por ocho médicos, cuatro expertos en derecho y cuatro personas del entorno de pacientes con enfermedades incurables.

En febrero de este año, además, Bélgica se convirtió en el primer país del mundo en legalizar la eutanasía para todos los menores de edad que padezcan un sufrimiento físico insoportable e irremediable». Tras intensos debates, la norma fue aprobada por el Parlamento belga con una amplia mayoría de 86 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones.

El precedente holandés

El país pionero en la materia, sin embargo, no es Bélgica, sino sus vecinos de Holanda, que en 2001 aprobaron una ‘Ley de comprobación de la terminación de la vida a petición propia y del auxilio al suicidio’, con la que la eutanasia –que sigue prohibida por el Código Penal– queda impune. La norma holandesa fue fruto de un larguísimo debate social que inició a finales de los años 60 el médico Jan Hendrick van der Berg con un libro titulado ‘Poder médico y ética médica’.

Holanda y Bélgica son, por lo tanto, los dos grandes referentes en cuanto a la regulación de la eutanasia, también a la hora de evaluar los efectos de dicha regulación, ya que ambos estados llevan más de una década con leyes en vigor. En este sentido, las estadísticas muestran que las peticiones de eutanasia o suicidio asistido se quedan, según el año, entre el 1% y el 2% de las personas que mueren, lo que constata la falsedad de la teoría de la «pendiente deslizante». Una teoría abanderada por los detractores de la eutanasia, según la cual la legalización de dicha práctica extendería la provocación de la muerte a personas que no lo hayan demandado explícitamente.

Otros ejemplos

En 2008, Luxemburgo siguió los pasos de sus vecinos y despenalizó la eutanasia, convirtiéndose en el tercer país del mundo en hacerlo. Esto no quiere decir, sin embargo, que en otros lugares no exista cierta regulación al respecto. Es el caso de Suiza, donde la eutanasia sigue siendo delito, pero no así el auxilio al suicidio, que además no exige contar con la colaboración de un médico. La asistencia –también a extranjeros– queda en manos de cuatro organizaciones no gubernamentales.

El suicidio asistido es también legal en cuatro estados de los EEUU, siendo el pionero Oregon, que aprobó una primera ley en 1994 y posteriormente la actual en 1997 –la primera fue declarada inconstitucional–. El estado de Washington fue el segundo en aprobar una ley similar en 2008 y Vermont el tercero en 2013. Sin ley que lo ampare, pero con jurisprudencia al respecto, el suicidio asistido se practica también en el estado de Montana.

El último territorio en regular la eutanasia, hace tan solo un mes, fue el Quebec, cuyo Parlamento aprobó en junio una ley de muerte digna con una inapelable mayoría de 92 votos a favor frente a 22 en contra. Además, el debate sigue vivo en muchos países, donde están en marcha proyectos legislativos parecidos, por ejemplo en Gran Bretaña, donde la iniciativa pasa ya por la Cámara de los Lores, o el Estado francés, donde el debate está al rojo vivo tras la promesa de Hollande de reformar la ley y los casos de Bonnemaison y Lambert.

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