Joy Division renueva sus pulsaciones en el 40 aniversario de ‘Unknown Pleasures’

La banda británica Joy Division celebra el 40 aniversario del lanzamiento de su disco debut, ‘Unknown Pleasures’, con una serie de iniciativas. Entre ellas figuran las reinterpretaciones cinematográficas de los temas que componen este disco referencial.

Koldo Landaluze|20/06/2019 17:09
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Con motivo del 40 aniversario de la publicación de su aclamado disco debut ‘Unknown Pleasures’, la banda británica Joy Division ha lanzado una edición especial conmemorativa que incluye un LP de vinilo rojo rubí de 180g con una funda blanca alternativa que se asemeja a la idea de su diseño original.

Este aniversario también llega acompañado por una interesante iniciativa audiovisual, un nuevo videoclip dedicado al tema ‘I Remember Nothing’. Se trata de una reinvención cinematográfica que dará paso a una serie de diez vídeos oficiales, uno por cada tema incluido en su recordado trabajo. La primera entrega ha sido dirigida por Helgi & Hördur y cada vídeo será creado por equipos diferentes, aportando una nueva visión de Unknown Pleasures. El grupo también ha anunciado la celebración –y emisión en streaming– de un evento mañana 21 de junio en Londres, donde proyectarán una selección de estos diez videoclips.

A modo de complemento, Unknown Pleasures será tocado íntegro en directo y en dos conciertos especiales junto con el otro álbum de Joy Division, ‘Closer’. Peter Hook bajista y cofundador de la banda interpretará dichos repertorio al próximo año junto a su formación Peter Hook & the Light.

Finalmente, Manchester también celebra este evento a través de una serie de actividades que dieron comienzo el pasado fin de semana y en diferentes fachadas emblemáticas de la ciudad donde se proyectaron imágenes de la banda relativas a un imaginario sonoro que en Unknown Pleasures adquiere la dimensión de un monumento construido a base de pasión, energía y desesperación catártica.

100 pulsaciones para la historia

Considerada como la obra maestra del cuarteto de Manchester, ‘Unknown Pleasures’ dictó buena parte del sonido alternativo y lo colocó en primera línea.

El diseñador Peter Saville fue el encargado de elaborar la mítica portada de este disco que se basaba en el primer pulsar astronómico y que, de paso, se asemejaba a una frecuencia cardíaca lo cual advertía un poco de las intenciones de este trabajo rupturista.

El bajista y cofundador de la banda, Peter Hook, recordó recientemente que «tanto para Bernard Summer –guitarrista– como para mi ‘Unknown Pleasures’ resultaba demasiado tradicional, demasiado bueno. En realidad queríamos que fuera muy punky como The Clash o los Sex Pistols. No pretendíamos que el álbum se convirtiera en un icono y, mucho menos, cuarenta años más tarde».

Cada vez que se menciona a Joy Division asoma el nombre de su vocalista, Ian Curtis, cuyo suicidio inspiró todo tipo de conjeturas relativas a la depresión que padecía y que fue agudizada por su epilepsia y el estrés ligado a las exigencias de la industria musical.

Curtis falleció a la edad de 23 años, tras, el lanzamiento de ‘Unknown Pleasures’ el 15 de junio de 1979 y bajo la tutela del sello Factory Record. Fue el primer LP de la hístorica casa de discos de Manchester. Salieron a la venta 10.000 ejemplares en la primera edición, que el mismo Peter Hook llevó en su furgoneta desde Londres hasta Manchester.

Hubo un antes y un después de este álbum y todo lo que aconteció en torno a la muerte de Ian Curtis en 1980. Episodios muy determinantes que fueron recordados por Hook de esta manera «vi a Ian y el estado en que se encontraba por aquellos días y no pude ni supe cómo ayudarlo. Al resto de la banda nos queda toda esa culpabilidad por lo que pasó, con la que hay que convivir continuamente. Aunque éramos muy jóvenes y había mucha gente adulta, gente mucho más educada, expertos que le rodeaban... y no podían cuidar de él, ¿cómo podrían hacerlo tres idiotas de 21 años?». Después de la muerte de Ian Curtis, Joy Division se convirtió en, New Order, de la que Peter Hook se separó en 2007.

Temas como ‘Shadowplay’ y ‘She’s Lost Control’ figuran entre los más recordados de un disco que incluye sonidos de botellas rotas, personas comiendo papas fritas, sonidos de los ascensores en Strawberry Studios, reversas de guitarra, sonido de mecheros y la voz de Curtis asomando desde un teléfono en el tema ‘Insight’.

Dos acercamientos cinematográficos

Dos títulos cinematográficos nos permiten conocer desde otra perspectiva a Joy Division y la época en la que irrumpió Unknown Pleasures. Dirigida por Anton Corbijn en 2007, ‘Control’ se centra en la vida del cantante post-punk Ian Curtis, su banda Joy Division y su suicidio.​

El argumento de este filme rodado en blanco y negro está basado en las memorias ‘Touching from a Distance’ escritas por Deborah Curtis, la compañera sentimental de Ian Curtis. Sam Riley y Samantha Morton componen unas muy entregadas interpretaciones en un filme que incide en los infiernos interiores del artista, su fulgurante irrupción escénica y todo tipo de detalles relativos a la grabación de Unknown Pleasures.

La segunda película, ‘24 Hour Party People’ (2002), goza de un tono mucho más festivo gracias al ritmo y estilo que imprimió el cineasta Michael Winterbottom en su explosivo acercamiento a lo que supuso la irrupción de Factory Records orquestada por el muy singular Tony Wilson.

Retrata las peripecias de una comunidad de bandas musicales de la ciudad de Mánchester entre finales de los años 70 y principios de los 90 y que se dieron cita en el local de Factory Records que llevaba por nombre The Hacienda. En su repertorio de imágenes y sonidos asoman, además de Joy Division, Sex Pistols, The Clash, New Order y Happy Mondays y cuenta con una excelente interpretación de Steve Coogan en el rol de Tony Wilson, el gran maestro de ceremonias de la enloquecida feria de vanidades y sonidos referenciales que anidó en Manchester.

Dentro de los terrenos de la literatura, a comienzos de año Peter Hook publicó ‘The Hacienda: cómo no dirigir un club’, una hilarante y desquiciada historia del célebre local que vio cómo la mala gestión, la violencia del crimen organizado de Manchester –rebautizada ‘Gunchester’– y una administración pública beligerante acabaron con un club legendario cuyo legado aún hoy pervive.