Voces de alerta en todo el planeta por la devastación creciente en la Amazonia

El grave incendio que arrasa a la Amazonia de Brasil, que ha llevado su humareda a Perú, ha avivado el temor mundial por la devastación medioambiental, la crisis climática y el impacto de las políticas estatales que favorecen la explotación de recursos en áreas protegidas. En las últimas horas han proliferado voces de alarma, como la de Macron.

NAIZ|23/08/2019 10:04
Amazonia
Zona deforestada en la Amazonia, en una imagen anterior de denuncia de Greenpeace. (Raphael ALVES | AFP)

"Infierno en la selva", titulaba este jueves uno de los principales diarios brasileños sobre la grave crisis medioambiental en la Amazonia, el vasto territorio compartido por Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

Líderes mundiales, Gobiernos y varias personalidades se han sumado al llamamiento mundial por la protección de esa zona selvática en llamas, de las que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insinuó como posibles responsables a las ONG, para luego proceder a una confusa rectificación.

«En medio de una crisis climática internacional, no podemos permitir que se produzcan más daños en una importante fuente de diversidad y oxígeno», ha advertido en Twitter el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha dicho que los incendios suponen «una crisis internacional» y asegura que la cuestión se tratará en el G7 de Biarritz.

Frente a esta declaración, Bolsonaro lamenta que el mandatario francés «busque instrumentalizar un asunto interno de Brasil y de los otros países amazónicos para obtener beneficios políticos personales».

Colombia ha propuesto a Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú realizar un «proyecto conjunto» de prevención frente a la catástrofe ambiental.

Asimismo, el Gobierno de Chile confirma el ofrecimiento de ayuda de su país a Brasil para luchar contra los incendios.

El Gobierno venezolano de Nicolás Maduro manifiesta su «profunda preocupación» por los incendios y también ofrece su «modesta ayuda» para mitigar la «dolorosa tragedia, con carácter inmediato"»

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica también expresó su "profunda preocupación por los devastadores" incendios forestales.

«Lo que le pasa al Amazonas no es un asunto solo local, sino de alcance global. Si el Amazonas sufre, el mundo sufre», manifiesta en un comunicado la Comisión Episcopal Latinoamericana. Y el movimiento Juventudes por el Clima anuncia que hoy viernes se plantará para protestar en las embajadas de Brasil en todo el planeta.

Frente a la catástrofe también se pronuncian miles de personas que llevan la etiqueta #PrayForAmazonas a tendencia global en Twitter.

Entre las voces que más se escuchan está la del actor estadounidense Leonardo DiCaprio, que ha dicho que «es aterrador pensar que el Amazonas es la selva tropical más grande del planeta (...) y ha estado ardiendo y ardiendo durante los últimos 16 días consecutivos, literalmente sin cobertura de los medios de comunicación. ¿Por qué?».

«Cuando la Catedral de París estaba ardiendo en llamas, los medios de comunicación del mundo cubrieron cada momento y algunos billonarios se apresuraron a restaurarla. En este momento la selva amazónica está ardiendo. El pulmón de nuestro planeta lleva tres semanas en llamas. No hay cobertura mediática y tampoco billonarios», escribe el cantante puertorriqueño Ricky Martin.

25% de la superficie vegetal del planeta

Esta conflagración es una de las más graves en los últimos años en la Amazonia, que suma el 25 % de la superficie del continente y es la mayor floresta tropical del mundo.

Esta zona se extiende sobre 7,4 millones de kilómetros cuadrados, que son equivalentes al 5% de la superficie total de la Tierra y a casi el 25% del continente americano.

Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) de Brasil, que contabiliza los incendios mediante imágenes de satélite, los focos de fuego en todo el país en lo que va de este año superan en un 83% a los del mismo período de 2018.

Y, en un informe difundido este martes, el INPE precisó que entre el 1 de enero y el 18 de agosto ha registrado 71.497 focos de incendio en Brasil y que un 52,5% se sitúa en la región amazónica.

El impacto de este incendio se suma a la tremenda deforestación producida en la Amazonia desde la llegada al poder de Bolsonaro, y cuya principal manifestación ha sido la denuncia del jefe de supervisión, que fue cesado por el presidente brasileño.