Condenados a cadena perpetua en Egipto el líder de los Hermanos Musulmanes y otros dirigentes

La Justicia de Egipto ha dado hoy un nuevo golpe a los Hermanos Musulmanes al sentenciar a cadena perpetua a su líder, Mohamed Badia, y a otros nueve dirigentes, en la repetición del juicio de un caso que se remonta a 2011, cuando los islamistas se fugaron de una cárcel durante la revuelta egipcia.

NAIZ|07/09/2019
Badia
El líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badia, durante el juicio. (Khaled DESOUKI / AFP)

El Tribunal Penal de El Cairo a condenado hoy al líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badia, y a otros nueve líderes de la cofradía, incluidos Esam al-Arian, Mohamed Saad al-Katatni (expresidente del Parlamento-) y Mohamed Beltagui, a cadena perpetua, según han informado fuentes judiciales a Efe.

Según la agencia de noticias estatal MENA, otros ocho acusados en el mismo caso fueron condenados a quince años de prisión y nueve fueron declarados inocentes. Además, fueron anulados los cargos contra el derrocado presidente egipcio Mohamed Morsi, quien estaba siendo procesado en el mismo caso y que falleció el pasado 17 de junio a los 67 años durante la sesión de uno de los varios juicios abiertos contra él desde su derrocamiento en 2013.

El veredicto de hoy se produce después de que en noviembre de 2016 el Tribunal de Casación egipcio anulara las sentencias contra más de veinte cabecillas de los Hermanos Musulmanes, incluida la condena a muerte para algunos de ellos, y ordenara que se repitiera el juicio por el caso conocido como «irrupción por las fronteras occidentales» de Egipto.

En este caso también están incluidos algunos miembros del movimiento palestino Hamas, aliado de los Hermanos Musulmanes, y del grupo chií libanés Hizbulah, que supuestamente aprovecharon el caos de la revuelta de 2011 para infiltrarse en Egipto y colaborar con la cofradía en contra del Estado.

Fuga de prisión

El 28 de enero de 2011, los líderes islamistas consiguieron escapar de la cárcel de Wadi al-Natrun, en el delta del Nilo, donde habían sido encerrados para que no participaran ni movilizaran a sus seguidores durante las protestas contra Hosni Mubarak.

El que sería su sucesor en el cargo, el islamista Morsi, también escapó de prisión y un año y medio después, en junio de 2012, se convirtió en el primer presidente elegido democráticamente en Egipto, hasta que fue apartado del poder el 3 de julio de 2013 por un golpe de estado encabezado por el jefe del Ejército y el actual mandatario, Abdelfatah al Sissi.

Las autoridades egipcias han perseguido a los dirigentes, miembros y simpatizantes de los Hermanos Musulmanes desde el golpe de Estado de 2013 y centenares de ellos han sido condenados a duras condenas, incluida la pena de muerte.