Las Juntas Generales y la Diputación de Araba recuerdan a las víctimas del franquismo

Decenas de personas se han dado cita en la parte trasera del Palacio Foral, situado en el centro de Gasteiz, para participar en el acto en recuerdo de las víctimas del franquismo organizado por las Juntas Generales y por la Diputación.

Ion SALGADO|GASTEIZ|18/09/2019 19:20
Fraquismo
Decenas de personas se han dado cita en la parte trasera del Palacio Foral. (Juanan RUIZ/FOKU)

El 18 de setiembre de 1936 fue fusilado Teodoro Olarte, presidente de la Comisión Gestora Provincial de Araba, predecesora de la Diputación. Hoy, 83 años después, decenas de personas se han dado cita en la parte trasera del Palacio Foral, situado en el centro de Gasteiz, para recordar a Olarte y a todas las personas que fallecieron a consecuencia de la represión franquista en el herrialde.

Al acto, organizado por las Juntas Generales y por la Diputación foral, también han asistido ediles del Ayuntamiento de Gasteiz y cargos del Ejecutivo autonómico. Los presentes han depositado flores a los pies del monumento In Memorian, en el que se pueden leer el nombre de las personas represaliadas, entre las que figuran Daniel Díaz de Arcaya, Antonio Díaz Moreno, Modesto Manuel Azcona, Serviliano Etcheverry, Primitivo Herrero, Casto Guzmán y Guillermo López Ozaeta, todas ellos compañeros de Olarte en la Comisión Gestora Provincial.

Este es el segundo homenaje a las víctimas del franquismo que se realiza en Gasteiz este verano. El pasado 18 de julio, EH Bildu, Podemos, Ezker Anitza-IU y Equo exigieron a la Diputación foral que «cumpla con la palabra dada» y, tal como aprobaron las Juntas Generales, presente una querella en base a los 146 testimonios recogidos en la Oficina de Víctimas del Franquismo.

Recordaron que, según el informe elaborado por Gogora, entre 1936 y 1945 en Araba fallecieron 60 personas en bombardeos, 198 en ejecuciones extrajudiciales, 30 en ejecuciones sumarísimas y 289 en prisión. «Todas estas personas fueron víctimas de crímenes de lesa humanidad. A ellas hay que sumar otros 593 milicianos muertos en combate. Todo ello sin olvidar a las miles de personas que sufrieron las otras caras de las represión: incautaciones, cárcel, torturas, batallones de trabajo», señalaron, y advirteron de que 83 años después del golpe militar «no hemos completado la fotografía de la represión en Araba».