0 comentarios

España tortura

Suena fuerte, pero es cierto y verificado que España tortura.

No puede ni debe decirse que todas las españolas y españoles torturen o aplaudan el tormento. Porque no es verdad.

Pero lo que la ONU acaba de ratificar es lo que en estos pagos todo el mundo sabía: España tortura.

Al vizcaino Gorka Lupiañez lo torturó de formal bestial la Guardia Civil, esencia misma de esa España que lo tiene encerrado entre rejas. A los navarros Portu y Sarasola los torturaron con serio riesgo de sus vidas. Las que perdieron Mikel Zabalza y Joxe Arregi.

Recurro a la memoria histórica y también torturaron a Quesada y Letamendi, muertos los dos tras pasar por el potro. Y a Unai Romano le pusieron el rostro como una hogaza.

La tortura está en el mismo ser de esa España que nunca ha dudado en recurrir a la violencia, sin florituras éticas, para reivindicarse a sí misma frente a quienes reclaman su derecho a elegir su propio camino.

La ONU, el concierto de las naciones, ha declarado de forma solemne y firme que España torturó a Gorka Lupiañez y le condenó a décadas de cárcel por declaraciones firmadas durante el tormento.

Ahora falta que esa otra España, la que se reclama progresista y repudia la tortura se mueva del asiento y clame por la liberación del torturado.

/