0 comentarios

Hay 338 más


Todas las mañanas en Info7 irratia

Un día más -y son todos- la realidad penitenciaria que afronta la sociedad vasca se erige en triste recordatorio de la ausencia de normalidad política en nuestra tierra.

Ayer, la buena noticia fue la puesta en libertad de Oier Gómez, enfermo de extrema gravedad, a la espera de que otra veintena de presas y presos, también enfermos, crucen las cancelas carcelarias y puedan hacer frente a la desgracia entre los suyos.

La mala noticia es que, después de su liberación y de la del donostiarra Oier Lorente, quedan aún 338 personas en prisión por razones de naturaleza política. Son otras tantas razones para que la realidad de la cárcel ocupe un espacio central en el escenario vasco.

Porque cada día que pasa, es un día triste.

/