0 comentarios

La venganza del perdedor

El acoso y arresto de Josu Urrutikoetxea sólo puede entenderse en la lógica de un perdedor vengativo, necesitado de alguna victoria, asi sea pírrica.

La guerra del 58, como la definió Alfonso Etxegarai, concluyó el día que el propio Urrutikoetxea dió por concluido de forma pública el ciclo histórico de ETA. Ahora sigue el conflicto político, pero la guerra terminó.

El acierto de una organización armada que cierra su propio ciclo para dejar paso a una sociedad activa que mantiene vivo su sentimiento y deseo de emancipación se refuerza ante el espectáculo de la desesperación de un reino, en colaboración con una república, que necesita saciar su sed de venganza.

Quienes quieran asentar un escenario de paz, hoy no pueden sonreir. La detención de Urrutikoetxea será una buena noticia para algunos, no cabe duda. Pero tengo para mí que los sonrientes estaban cómodos en la guerra, aunque la perdieran. Es una opinión.

/