0 comentarios

¿Para qué una consulta?


Todas las mañanas en Info7 irratia

El Lehendakari de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba, Iñigo Urkullu, habla alto y claro ante el público español.

Lo hace a través de un medio de comunicación de indudable influencia y en un momento de especial debilidad del tinglado constitucional español.

Lejos de reforzar la idea de una situación tan inestable que debiera abrir grietas para que las reivindicaciones de los pueblos se abran paso hacia la emancipación, el Lehendakari Urkullu tranquiliza a los poderes fácticos de Madrid sentenciando que “hay que desterrar del imaginario de muchos políticos que la consulta es para la independencia. No. La consulta puede asociarse a la pregunta pactada”.

Detrás de tanta palabra -o palabrería- lo que viene a decir el máximo representante institucional del Partido Nacionalista Vasco es que, una vez más, el partido que fundó Sabino Arana, sabrá ser responsable con los compromisos alcanzados a la muerte de Franco y servir de bastón para ayudar al decrépito Régimen español. A fuerza de traicionar a quienes quisieran ver a un PNV activo en pro de la creación de un Estado Vasco en Europa.

Su fundador, el mentado Arana, cerró su propuesta política defendiendo la Liga de Vascos Españolistas. No lo olvidemos.

Y estos de ahora se aferran a aquella propuesta. Nada que ver, pues, con la hoja de ruta de Catalunya.

/