0 comentarios

Unas pocas horas

A Pedro Sánchez y Pablo Iglesias les va a sobrar tiempo para poner orden en el batiburrillo que han organizado durante los últimos meses.

No será por amor sino por necesidad de los contrayentes pero la cruda realidad los llevará hasta el altar.

Hay razones sólidas para pensar que la investidura de Sánchez se hace inevitable. En primer lugar porque si alcanza el acuerdo que ya roza con Podemos y cuenta con las abstenciones anunciadas, sería inimaginable que las fuerzas que se ubican en el espectro de la lzquierda se suicidaran para mayor gloria de las fuerzas de la reacción, que no tienen tantos remilgos a la hora de reagruparse.

También hay que tomar en consideración la sensación de hartazgo que se abre paso en el electorado, después de un curso plagado de elecciones. No hay encuesta que señale que nadie vaya a mejorar sus resultados absolutos en unas nuevas elecciones.

Sánchez tiene en la mano el papel que firmará Iglesias. Luego será luego.

Iglesias sabe que tiene que firmar y, luego, gestionar cuestiones tan peliagudas como el procés, la realidad independentista en Euskal Herria...

Es cuestión de unas pocas horas.

/