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Sobre cómo se "hacen", "capturan" o "atrapan" las fotografías

Sobre cómo se "hacen", "capturan" o "atrapan" las fotografías

Nuestro trabajo esta mitificado. Hoy leo en una entrevista que le hace un buen amigo (casi hermano) Karlos Zurutuza a otro casi hermano, Ricardo Garcia Vilanova en ZAZPIKA que existen carroñeros en este oficio. Hago mías sus declaraciones. 

Muchos creen que las fotos se crean de la nada como si de magia se tratara. Que hay fotógrafos ungidos en aceites celestiales y que la foto es obra de un ser superior. Nada más lejos de la realidad. Una foto cuesta lo suyo. Gotzon Aranburu me dijo cuando daba mis primeros pasos en este mundo (con el que sobrevivo pobremente aunque sea rico en otras muchas cosas) que el 90% es acceso. No me lo creí o no lo tomé muy en serio. El tiempo le dió la razón. Asier Larraza, fotógrafo que me enseño a ver y no sólo a mirar, me dijo que si esperas y haces cosas para que las cosas sucedan, suceden. Que atrapar la esencia en un "click" se aprende y no sólo con la fotografía. Gorka Salmeron, maixu (profesor en euskera) donde los haya, me dijo el secreto, que junto con lo que me dijo Gotzon y me inculcó Asier han hecho que mis fotos sean lo que son. El secreto consiste en tres pasos: trabajo, trabajo y después más trabajo.

Los fotoperiodistas son celosos de enseñar su hoja de contactos (ahora llamado catálogo por la dictadura de Adobe). Sin embargo creo que el secreto no está en la técnica. Me aburre soberanamente la técnica y ni siquiera tengo instalado Photoshop. Me curro otros aspectos pero las "capas de ajuste" y los "objetos inteligentes" no son mi fuerte. Creo que si el trabajo de uno es sincero en la realización, no tiene porque temer de nada ni de nadie. El trabajo (trabajo y después más trabajo) verdadero es el "acceso" y "hacer cosas para que las cosas sucedan". 

Dicho esto os enseño como hice una de mis fotos preferidas del Sahara.

La niña pequeña se llama Mimi, la más grande Bouchra y el chico que juega a fútbol Amrabih. 

 

Comenzamos:

Al principio de todo observo la escena. La luz es buena, los sujetos pueden crear una escena interesante y me posiciono.

 

 Mi presencia es aún demasiado evidente. Quiero que se olviden de mi. Les ignoro para que me ignoren. Con la pequeña Mimi parece ser que es imposible. Me observa y se ríe.

 

 Si Mimi no mira es Bouchra la que mira. No está acostumbrado a la presencia de un blanquito cuando juega con las amigas y los amigos. Otra toma fallida.

Puede valer, pero sé que puedo sacar mejores texturas. Veo un buen motivo para volver a intentarlo con la acción de Amrabih y el balón en la cabeza.

La mano tapa la cara al chico, la luz que entra por el lateral izquierdo no me gusta. Esperaré un poco más.

 

¡Vaya churro! Mimi se da cuenta otra vez que estoy y me hace el dichoso signo de la "Victoria" (que será el signo que más odio fotografíar). Amrabih no tiene el balón y Bouchra aparece con los ojos cerrados.

A Mimi no se le ve la cara. Sigo intentándolo: trabajo, trabajo y trabajo. El acceso ya lo tengo (se están olvidando de mi presencia) y hago como que no estoy para fotografíar lo que quiero. Sigo.

Cambian de posición, espero un poco para moverme yo también y que no noten mucho mis movimientos. Son niños los del primer plano y corro el peligro de que alquien en otro lado saque un balón y se marchen en dos segundos, con lo cual mi escena quedaría arruinada. Sigo.

Como veréis "tecnicistas míos" de la fotografía, fallo muchas veces la exposición y no enfoco (cada vez más pienso que enfocar es de burgueses, jejeje). Un día incluso me llamaron "tecnicida" (gracias Manuel). Sigo.

¡ Casi ! La luz me gusta, las posturas me gustan, el encuadre también. Me falta algo que no sé, no sé...

¡ CLICK !

 

PD -- El retoque al blanco y negro es el arte que aplica a mis fotos Edu Matas de Addretouch. No me habléis de objetos inteligentes, ese gran oximoron que el mundo de los fotógrafos se lo ha "comido con patatas".

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