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Ilusiones ópticas

Observen esta imagen captada esta semana en una sociedad de valores de Beijng. Hace tiempo que el silencio se adueñó de las bolsas y el «compra, vende, vende, compra» de los brokers es, cada vez más, cosa del pasado. Las finanzas están ya regidas por operaciones de alta frecuencia. Matrix existe, según ha dicho un grupo de investigadores en Nature Scientific Reports. Son robots armados de algoritmos los que han empezado ya a controlar el mundo desde la economía.

Si la imagen de Beijing no estuviera paralizada, tendríamos el continuum verde de Matrix, ese que aparecía al final de la película, con la visualización en números y, sobre ellos, superpuesta, la ya mítica frase: «Fallo en el sistema». Ignoro si es o no leyenda, pero entre otras lecturas que se hicieron en su momento, había una que decía que si se detiene la película justo antes de que aparezca la frase, se ven los números 911. Es el número de emergencia en Estados Unidos. Eran otros tiempos. A saber qué aparece ahora si damos pause al laberinto de cifras en perpetuo movimiento que inunda el planeta.

El pie de esta fotografía informa que en la parte superior de la pantalla aparece la ganancia del 3,3 por ciento en el crecimiento de lúpulo. Yo no lo veo, ni el lúpulo ni el 3 por ciento, ni nada, así que no voy a discutirlo. Al fin y al cabo, ante lo incomprensible hay pocas opciones. La pantalla, en realidad, no es que una ilusión óptica y las dos personas que están sentadas lo saben. Pasan la mañana en la sala, disfrutando de un placentero efecto hipnótico, porque no tienen otra cosa mejor que hacer.

Al final, todo esto nos llega resumido en que la culpa de que la economía mundial se tambalee es cosa de los chinos.

(Foto Greg Baker /AFP)

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