10/05/2018

Crónica
DEBATE SOBRE FISCALIDAD EN GIPUZKOA
Cruce de acusaciones para aprobar una reforma fiscal condenada al «Sí»

Sin novedades en un debate en el que estaba todo el pescado vendido. La nueva norma foral sobre fiscalidad se aprobó con los 28 votos a favor de PNV, PSE y PP y los 21 de EH Bildu y Ahal Dugu en contra. El cruce de acusaciones entre unos y otros animó una sesión plenaria que estaba cantada con antelación.

Ane URKIRI ANSOLA
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La modificación del Impuesto sobre Sociedades abarcó gran parte del debate en el primer punto.

«No es posible una política justa sin un proyecto fiscal justo que permita avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa»

IMANOL GUDE

Ahal Dugu

 

«Responden en su totalidad a las peticiones de Adegi y Confebask. Las reclamaciones de los trabajadores, sin embargo, no reciben esa respuesta»

XABIER OLANO

EH BILDU

 

«Me genera pereza mental tener que continuar con este debate incesante y estéril»

Mª E. ARRIZABALAGA

PNV

 

«Ha sido una batalla de Podemos contra el PSE y de EH Bildu contra todos»

JUAN CARLOS CANO

PP

Tal y como estaba previsto, ayer se aprobó en las Juntas Generales de Gipuzkoa el Proyecto de Norma Foral por la que se introducen modificaciones en diversas normas tributarias y, en un apartado aparte, se debatió la reforma del Impuesto sobre el Patrimonio, que eliminará por completo la reforma de Bildu.

Eran los dos primeros puntos de la sesión plenaria y ese inicio se prolongó durante aproximadamente tres horas y media, en las que cruzaron acusaciones entre las tres formaciones que apoyaban la propuesta (PNV, PSE y PP) y las dos que se oponían (EH Bildu y Ahal Dugu).

PNV, PSE y PP no salieron del discurso que defiende que el Proyecto de Norma Foral, tras pasar por la Comisión de Hacienda y Finanzas, tiene como objetivo reforzar la red de empresas e impulsar las «startups», además de atraer más proyectos y personas a Gipuzkoa. Además recordaron las rebajas de un 10% en las deducciones por I+D+I o la modificación de la deducción por alquiler de vivienda habitual para jóvenes menores de 30 años, pasando del 25 al 30%, incrementándose a su vez el límite de deducción de 2.000 a 2.400 euros.

Defender los buenos aspectos –según su punto de vista– no fue, sin embargo, lo que más minutos abarcó. Y es que las acusaciones comenzaron cuando los tres reprocharon tanto a Ahal Dugu como a EH Bildu no haber participado en las negociaciones. «Ahal Dugu se desentendió desde el minuto uno, y EH Bildu desde el segundo minuto», incidió Maria Eugenia Arrizabalaga, portavoz jeltzale.

Así pues, mientras el PP y el PSE hablaban del «pacto de país» o de la «armonización», Xabier Olano (EH Bildu) recalcó que se han olvidado del 46% de los guipuzcoanos, al ser un acuerdo entre PNV, PSE y un PP que cuenta con un representante en la Cámara de Gipuzkoa. A ello, Juan Carlos Cano (PP) reiteró que las cuentas de la política a veces «favorecen y otras, no».

Impuesto sobre Sociedades

En el primer punto del orden del día, EH Bildu mantuvo unas enmiendas que deberían haber sido debatidas. Ante la ausencia de respuesta, Olano no dejó escapar la oportunidad de recordar «a lo que hemos venido, que es a argumentar por qué no se aceptan nuestras enmiendas». Al principio presentaron 28 (8 de ellas en el apartado del IRPF y las 15 restantes en el Impuestos sobre Sociedades). «No se aceptó ninguna, y no tenemos mucha esperanza, pero como hay que luchar hasta el final hoy recuperamos cinco de las correcciones para proceder a la votación». Ahal Dugu adelantó que iba a aceptar tres de ellas, mientras que se abstuvo en los dos restantes.

El proyecto aprobado por PNV, PSE y PP pretende rebajar el Impuesto de Sociedades a las empresas que obtengan beneficios con el objetivo de rebajar hasta cuatro puntos porcentuales (24%) para 2020. «Tanto Adegi como Confebask pedían la rebaja de cuatro puntos y ahora vemos que su reclamación ha sido totalmente aceptada. Las reclamaciones de los trabajadores, sin embargo, no reciben esa respuesta», criticó el portavoz de la coalición abertzale. A su vez, e incidiendo en sus enmiendas, propuso un cambio de nombre: «Debe llamarse impuesto sobre ganancias, y no sobre sociedades».

Impuesto de Patrimonio

El ambiente se fue calentando, y mientras en el primer punto abarcaba varios apartados, el segundo –la modificación del Impuesto de Patrimonio– al ser más concreto caldeó la sala de las Juntas Generales de Gipuzkoa. Imanol Gude, de Ahal Dugu, se centró en atacar al PSE, al no entender como un partido que tiene en sus siglas la palabra «social» terminé aceptando que las personas con mayor patrimonio se ahorren 400.000 euros en impuestos.

La réplica del portavoz del PSE llegó con un ataque personal: «Aburres, Gude, aburres hasta a tus propios compañeros que se han marchado mientras usted hablaba». Sin embargo, quedó en evidencia al conocer que la marcha de los junteros de Ahal Dugu se debió a su apoyo a una manifestación de ciudadanos en rechazo a la citada reforma.

Con el Impuesto sobre Patrimonios se modifica el Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas, que se aprobó en 2012, en la legislatura de Bildu, que recibió entonces el apoyo de un PSE que ayer instaba a la «armonización». Esa nueva norma, según detalló, consiguió aumentar la tributación anual hasta 2016, aun con la pequeña modificación que hizo el PNV en 2015. Sin embargo, bajó en 4 millones la tributación en 2017 «y se espera que ahora disminuya 13 millones».

875 residentes en Gipuzkoa se ahorrarán 37.000 euros al año con el escudo, mientras que los 38 más ricos dejarán de tributar 408.000 euros. Es decir, la Hacienda de Gipuzkoa dejará de percibir 12,9 millones de euros.

El PNV, por su parte, no ocultó esos datos –algo que le reprochó a Olano por no mencionar el aumento de los tramos progresivos– y evidenció lo mucho que le importa que los ricos se mantengan en Gipuzkoa. «Existe el riesgo de que se vayan, y si ahora van a tributar menos, si llegan a irse no tributarían nada y perderíamos gran parte de la recaudación del IVA, porque son los que más consumen», exclamó Arrizabalaga, que definió su partido como «demócrata y cristiano, y no liberal».