10/08/2018

El mito del justiciero en versión afroamericana
M.I.

E ntre el director Antoine Fuqua y el actor Denzel Washington existe una poderosa hermandad afroamericana, que se ha traducido en cuatro colaboraciones, si a “Día de entrenamiento” (2001) y al remake de “Los siete magníficos” (2016) le sumamos “The Equalizer: El protector” (2014) y su secuela. Me sigue llamando la atención ese subtítulo de “protector”, mientras que la traducción literal sería “igualador”. En ambos casos se me antoja una dulcificación del verdadero concepto que hay detrás de la historia, que viene a ser la versión actualizada e integradora del mito del justiciero y sus connotaciones fascistoides. Porque poco tiene que ver con la serie televisiva de los 80 en la que se inspira, protagonizada por el veterano actor Edward Woodward.

Le pongan la denominación que el pongan, Robert McCall es un tipo duro que se toma la justicia por su mano. Y no deja de tener gracia que, con la que está cayendo, cuando no ejerce de héroe anónimo se gane la vida como conductor de la compañía Lyft, que es la competencia en los EEUU de Uber. En esta continuación se ha dejado crecer el pelo, y ya no lo lleva al cero, buscando tal vez más empatía. Así las cosas, su venganza esta vez será por motivos personales, al buscar al responsable de la desaparición de la amiga a la que encarna Melissa Leo.