06/10/2018

Modi y Putin cierran bajo la mesa la compraventa del sistema ruso S-400

India firmó ayer la compra del sistema de defensa antiaérea ruso S-400, para preocupación de EEUU, e incluso de China. Quizás por ello los líderes indio y ruso, Narendra Modi y Vladimir Putin, eludieron en su comparecencia la formalización del contrato. Con todo, Rusia profundiza en su relación histórica, vigente desde tiempos soviéticos, con India. Y todo ello pese al –¿o será por el?– gobierno panhinduista y conservador en el poder en Nueva Delhi.

Dabid LAZKANOITURBURU
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India formalizó ayer la compra a Rusia de sistemas de misiles antimisiles de defensa antiaérea S-400, por valor de 5.200 millones de dólares, en el segundo y último día de la visita al gigante asiático del inquilino del Kremlin, Vladimir Putin, con motivo de la XIX Cumbre Anual India-Rusia en Nueva Delhi

Ni Putin ni el anfitrión y primer ministro indio, Narendra Modi, anunciaron la conclusión de este esperado contrato armamentístico –cuyas bases se negociaron en 2016 y que se hará efectivo de aquí a finales de 2020– durante su comparecencia conjunta ante la prensa.

Hubo que esperar a la publicación media hora más tarde de la declaración conjunta para encontrar, diluida en el texto, una confirmación oficial a la que se opone frontalmente EEUU y que tampoco es plato de buen gusto para China, que tiene en el vecino Pakistán –enemigo histórico de India– un aliado, cuando no un protectorado, en su megaproyecto de la nueva Ruta de la Seda a través de Asia a Europa.

Un alto responsable gubernamental indio señaló que el contrato fue firmado «por un responsable diplomático y el director general de Rosoboronexport de Rusia», la gran agencia rusa exportadora de armas.

El dilema de EEUU

El Congreso de EEUU adoptó en 2017 una ley en el marco de la crisis en Ucrania y el Russiagate que impone sanciones económicas a los países que compren armamento a Rusia. Esta ley ha sido aplicada con carácter retroactivo recientemente a China..

Pese a ello, EEUU se tienta la ropa antes de poner en riesgo su alianza con India, vital para ambos gigantes para frenar el auge chino en Asia. Así, Nueva Delhi espera que Washington haga una excepción en este caso. El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, reconoció recientemente que las sanciones no están pensadas para países como India pero insistió en esperar a ver la firma del contrato y reiteró las amenazas genéricas contra todo el que compre armas a Rusia.

EEUU es el primer vendedor mundial de armas (34%), seguido por Rusia con un 22%.

En una comparecencia ante la prensa tras las reuniones bilaterales, Putin afirmó haber «tratado en detalle» una cooperación militar «que va más allá de la entrega de armas rusas».

Ambos países anunciaron un aumento hasta 30.000 millones de dólares de la inversión en ambos sentidos antes de 2025 y avanzaron en la construcción por parte de Rusia de doce centrales nucleares en India en las próximas dos décadas.

Otro acuerdo sienta las bases para que la agencia espacial rusa preste ayuda a India para poner en órbita una nave con tres astronautas antes de 2022. «Nuestro objetivo es enviar un astronauta indio al espacio, y me alegra decir que (Putin) nos ha asegurado el apoyo completo de Rusia», se alegró Modi.

«¡Una relación que irradia calidez y afecto!», publicó en Twitter el portavoz de Exteriores indio, Raveesh Kumar.

Las buenas relaciones de Moscú con India se remontan a tiempos de la URSS y no se han resentido, al contrario, con el gobierno panhinduista de Modi.

Las acusaciones de injerencia en EEUU, ridículas para China

China tildó de «injustificadas» y «ridículas» las nuevas acusaciones de interferencia política en EEUU e instó a la administración de Donald Trump a abandonar los rumores y dejar de calumniar al Gobierno de Pekín.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que criticó la víspera las medidas de China en el plano político, económico y militar, y aseguró que está interfiriendo en las elecciones de medio mandato del próximo mes en EEUU para restarle apoyos a Trump.

La portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, calificó de «ridículo» que EEUU «estigmatice sus intercambios normales y cooperación con China como una interferencia en sus asuntos internos y sus elecciones», y recordó que Pekín siempre sigue el principio de no interferencia en los asuntos internos de otros países, por lo que no tiene ningún interés en entrometerse en los asuntos domésticos y electorales de Washington. Instó finalmente a EEUU a no seguir dañando las relaciones bilaterales.GARA