20/07/2019

La voz del feminismo se levanta con fuerza al calor de las protestas populares contra el régimen en Argelia
Nacera OUABOU (Efe)|ARGEL

Nacido al calor de las protestas contra el régimen, el novedoso espacio feminista argelino pide cada viernes un cambio de la situación de la mujer, reclamando su derecho a ser iguales en una sociedad muy machista. Se trata de mujeres de todas las edades, jóvenes y ancianas, que también comenzaron a marchar el pasado 22 de febrero para exigir la caída del régimen militar liderado por el anciano y enfermo presidente Abdelaziz Bouteflika.

Una vez forzada su renuncia, la continuidad de las protestas ha permitido abrir un lugar propio para plantar la semilla de un movimiento inédito que cobra fuerza enarbolando la bandera de «la igualdad entre hermanos y hermanas». El 21 de junio, decenas de activistas dieron un paso más allá al reunirse en Tighremt para sentar los cimientos de un movimiento político «feminista y autónomo» que luche por cambiar las leyes.

«Nos hemos unido para crear una fuerza de proposición feminista que introduzca la igualdad entre hombres y mujeres en las leyes y en las hojas de ruta (para el futuro) que se proponen hoy en día», dice Amina Izaruken.

No es un camino de rosas, ni siquiera dentro del movimiento de protesta masivo (Hirak) que desde el 22 de febrero se manifiesta los martes y viernes para exigir la caída de todo el régimen militar. Son denostadas por otros manifestantes como «ventajistas» que se aprovechan del descontento para azuzar unas reivindicaciones que deberían «posponer hasta lograr el objetivo principal del Hirak»; y sufren insultos y agresiones de sus propios compañeros.