15/08/2019

Confesiones familiares de una mujer de la alta burguesía
Mikel INSAUSTI
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Solía decir el gran Rafael Azcona que únicamente podía escribir sobre gente corriente, porque los ricos solo se juntan con los ricos y es imposible conocerles. Pero por suerte hay gente de clase alta que hace películas y nos permite a los demás acceder a sus interioridades, y en eso la mejor hoy en día es Sofía Coppola, y no tanto Valeria Bruni Tedeschi, a cuyos relatos autobiográficos les falta mordiente, seguramente porque sus veladas familiares son muy aburridas.

Pero la Bruni Tedeschi está muy bien relacionada y su cuarto largometraje como realizadora, tras “Es más fácil para un camello...” (2003), “Actrices” (2007) y “Un castillo en Italia” (2013), cuenta con un reparto multiestelar en el que no faltan lujosos cameos de sus colegas en la interpretación y la farándula en general. Por eso su presencia, bien acompañada, brilló mucho en la alfombra roja de la Mostra de Venecia, aunque luego las críticas no le fueran tan favorables.

Y además “Les estivants” (2018) tiene unos escenarios paradisíacos, con esas vacaciones doradas en la Costa Azul con las que sueña la gran mayoría, pero quedan reservadas a una minoría privilegiada.

La protagonista se llama Anna y sale de una ruptura sentimental, lo que trata de olvidar yendo con su hija a la residencia familiar de verano, aunque el remedio resulta ser peor que la enfermedad debido a las tensiones y secretos familiares que no tardan en aflorar. Luego está el servicio y su lucha de clases contada con falsa y postiza ironía.