18/09/2019

El Parlamento Europeo creará un órgano permanente sobre fraude fiscal

En lugar de ir creando grupos de trabajo cada vez que estalla un escándalo de fraude fiscal, la Eurocámara ha decidido unificar esfuerzos.

GARA|ESTRASBURGO
0918_eko_europarla

El Parlamento Europeo ultima la creación de una subcomisión permanente sobre delitos fiscales y financieros que continuará el trabajo llevado a cabo durante la pasada legislatura por otras comisiones especiales que estuvieron dedicadas a investigar diferentes escándalos en materia fiscal, como el de los llamados “Papeles de Panamá”.

Así lo acordaron la noche del lunes los coordinadores de la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, según informó ayer en un comunicado el grupo de Los Verdes.

La propuesta debe ser aprobada ahora por la Conferencia de Presidentes, que reúne a los líderes de los diferentes grupos y al presidente de la institución, David Sassoli. En dicho encuentro también debe fijarse el mandato exacto de la subcomisión.

El diputado de Catalunya en Comú, Ernest Urtasun, destacó, en declaraciones recogidas por Europa Press, que este acuerdo es «una victoria» para todos quienes desean «que se ponga fin a las prácticas fiscales abusivas de las grandes empresas y a las actividades ilícitas que socavan los ingresos públicos».

«Por fin, el Parlamento tendrá las herramientas para ser proactivo y más fuerte en la lucha contra la evasión fiscal y el fraude fiscal», indicó el eurodiputado ecologista, quien asumió que la Eurocámara «tendrá mucho trabajo que hacer para garantizar que los Estados miembros cumplen con las demandas sociales en este ámbito».

En su opinión, con la creación de una subcomisión permanente centrada en el fraude fiscal, el Parlamento está enviando «un mensaje contundente al resto de instituciones europeas: Nuestro sistema tributario no funciona y solamente lo arreglaremos si trabajamos juntos a escala europea».

De Lagarde a Powell

Por otro lado, ayer el Pleno de la Eurocámara dio luz verde al nombramiento de Christine Lagarde como presidenta del Banco Central Europeo a partir del 1 de noviembre, cuando sucederá en el cargo a Mario Draghi.

La política francesa, que ya ha abandonado su cargo como directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), obtuvo 394 votos a favor, 206 en contra y 49 abstenciones en una votación secreta que, aunque no era vinculante, tiene un importante peso político.

Ahora solo queda un paso para que se oficialice: serán los jefes de Estado y de Gobierno los que aprueben formalmente su nombramiento en la cumbre que tendrá lugar los días 17 y 18 de octubre en Bruselas.

Lagarde, que no participó en el debate parlamentario, ya dejó clara su voluntad de continuar con la política monetaria marcada por su antecesor en una audiencia ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios a principios de este mes.

Al otro lado del Atlántico, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) inició ayer su reunión de dos días sobre política monetaria, en la que podría decidir aplicar un nuevo recorte de los tipos de interés ante los temores de ralentización económica y las constantes presiones de Donald Trump.

El banco central emitirá su esperado comunicado este miércoles, a las 14.00 –hora de Washington; las 20.00 en Euskal Herria–, y posteriormente su presidente, Jerome Powell, ofrecerá una rueda de prensa para explicar la decisión.