08/10/2019

Los indígenas marchan hacia Quito entre ofertas de diálogo de Moreno

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha mostrado su disposición a dialogar, en particular con los indígenas, y ha instado a «pasar la página de la violencia», tras cuatro días de protestas contra las medidas económicas adoptadas por el Gobierno en el marco de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los indígenas prevén llegar hoy a Quito para sumarse mañana a sindicatos y otros colectivos en la huelga nacional contra el Ejecutivo «neoliberal».

GARA|QUITO
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La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), la organización indígena más importante del país, declaró el domingo «el estado de excepción en todos los territorios indígenas» ante la «brutalidad» de la represión de las fuerzas de seguridad ante las protestas contra el «paquetazo» de medidas de recorte anunciado por el Gobierno de Lenín Moreno.

En distintas provincias del país se han sucedido los bloqueos de carreteras por parte de los indígenas, que también marchan hacia Quito, donde prevén ingresar hoy de forma masiva para sumarse, mañana, a una huelga nacional con los sindicatos y otros colectivos sociales en contra de las citadas medidas y del propio Gobierno, al que califican de «neoliberal».

Precisamente, los indígenas fueron los principales destinatarios de un corto mensaje televisado de Lenín Moreno, difundido a última hora del domingo, tras cuatro días de protestas, en el que también aprovechó para arremeter contra su predecesor en el cargo, Rafael Correa.

«Queridos compatriotas, claro que estoy decidido a cambiar el país», aseguró Moreno. «Estoy decidido a que se sancione a los “correístas” que sacaron los dineros del pueblo, (...) a los que se robaron el dinero en obras que no sirven para nada, (...) a que se controlen los precios y se sancione a los especuladores», destacó el mandatario.

Correa se apresuró a contestar vía Twitter desde Bruselas, donde reside: «Pronto se sancionará a los verdaderos saqueadores del país». «Todo era cuestión de tiempo, para que se le cayera la careta al más grande farsante de nuestra era», manifestó el expresidente ecuatoriano.

Moreno quiso asimismo tender la mano al diálogo «a la gente decente, a la gente honesta que quiere realmente cambiar el país, estoy decidido a dialogar con ustedes, hermanos indígenas». «Dialoguemos sobre cómo usar los recursos del país para los más necesitados», apuntó.

Las protestas estallaron el pasado jueves cuando entró en vigor la eliminación del subsidio a los combustibles –que derivó en un aumento del precio de hasta el 123%–, decretada por el Gobierno en el marco de un millonario acuerdo de crédito pactado en marzo con el FMI.

Además, en respuesta a las protestas, el Ejecutivo decretó el estado de excepción durante 60 días, una medida que ha generado preocupación en organismos como la ONU y la CIDH.

Primer muerto y casi medio millar de detenidos en las protestas

La ola de movilizaciones contra las medidas económicas adoptadas por el Gobierno ecuatoriano a raíz de un pacto con el Fondo Monetario Internacional dejó el domingo la primera víctima mortal.

La Comisión de Tránsito de Ecuador (CTE) informó del fallecimiento de un ciudadano de 35 años, que fue atropellado por un vehículo en la provincia de Azuay. Según el diario “El Comercio”, el conductor, al no poder seguir hacia Guayaquil, dio media vuelta y embistió al manifestante, que resultó herido. El directo de la CTE, Edilson Moscoso, señaló que no se le pudo prestar atención médica inmediata porque la ambulancia no pudo pasar debido a que la carretera se encontraba cortada.

Por otro lado, la ministra ecuatoriana de Gobierno (Interior), María Paula Romo, cifró en 477 los detenidos hasta el domingo durante las protestas. En una entrevista realizada junto al ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, puntualizó que la mayor parte de las detenciones tienen que ver con actos de «vandalismo».

«Nunca la violencia es el camino y algunos han excedido en mucho lo razonable», apuntó Romo, al añadir que «no es aceptable» que se hubiera «retenido» a medio centenar de policías y militares, a quienes Jarrín trasladó un mensaje «absoluto respaldo» por parte del jefe del Estado, Lenín Moreno. GARA