02/08/2020

Otegi señala como una operación de estado fallida el «caso Bateragune»

Arnaldo Otegi realizó ayer una lectura política de la anulación de su condena y las de Sonia Jacinto, Rafa Díez, Arkaitz Rodríguez y Miren Zabaleta a seis y más años de cárcel. Calificó el encarcelamiento de los cinco de Bateragune como un intento fallido del Estado para impedir el cambio de estrategia en la izquierda abertzale y buscar la escisión.

GARA|DONOSTIA
0802_eg_otegi

«Estamos satisfechos, hicimos lo que teníamos que hacer y pagamos un precio y por este país hemos estado dispuestos a pagarlo», defendió ayer el coordinador general de EH Bildu. Arnaldo Otegi compareció junto a sus compañeros Rafa Díez y Miren Zabaleta, y el abogado que les defendió en esta causa, Iñigo Iruin, para ofrecer su lectura sobre qué supone la anulación de su condena (de entre seis años y seis años y medio) ya cumplida por parte del Tribunal Supremo.

Otegi calificó el encarcelamiento de los cinco condenados por el «caso Bateragune» (a los citados hay que sumar a Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez) como una operación «urdida por las cloacas del Estado». Sin embargo, su intervención se centró en que, pese a haber sufrido en persona sus consecuencias, se trató de una operación fallida, pues no cumplió sus objetivos.

Según relató, la meta principal que tenía la operación era sabotear e impedir el cambio de estrategia dentro de la izquierda abertzale. «Impedir la paz, o una parte de la paz, en este país», en palabras del líder de EH Bildu, que afirmó que algunos preferían las cosas como estaban.

Además, denunció que se buscó fomentar una escisión dentro de la izquierda abertzale «sacando fuera de circulación» a algunos de sus referentes. Y que, en definitiva, se intentó desvertebrar para siempre a «la izquierda independentista y abertzale», a la que definió como un espectro político histórico que han abrazado centenares de miles de personas.

Otegi recordó que ha pasado una década desde que empezó todo aquello. Y, repasando punto por punto aquello que quienes lanzaron la operación pretendían, se puede determinar que fracasaron de plano.

Victoria judicial y política

«Diez años después hemos sido capaces de vertebrar el proyecto nacional y el proyecto independentista de izquierdas. Y lo hemos hecho con otros sectores, construyendo un frente amplio. (...) Hoy, EH Bildu es la primera fuerza municipal en el sur del país. Hoy, el crecimiento del independentismo de izquierda se produce de manera homogénea en el conjunto del país, en los siete territorios», manifestó.

En resumen, el día en que la sentencia fue finalmente anulada, resulta que «quienes desarrollaron la operación de Estado hoy son más débiles y la izquierda independentista, más fuerte. O, dicho de otra manera, además de una victoria jurídica, la victoria política está también encima de la mesa».

Por ello, Otegi emplazó al Estado y «a todos los que insisten en la autocrítica» a que se la apliquen ellos. Les instó a reconocer el empleo sistemático de la tortura, a aceptar el derecho a decidir, a que defiendan la «unidad de España» sin violencia y democráticamente, y a que dejen de construir pruebas contra sus rivales políticos.

Además, reivindicó al colectivo de personas presas y se preguntó cuántas personas se encuentran hoy encarceladas, deportadas o en el exilio por inculpaciones extraídas bajo tortura o con pruebas construidas.

«¿Cuándo van a decir a este pueblo o al suyo que la tortura ha sido una estrategia estructural, que no ha sido fruto de la casualidad? ¿Cuándo va a aceptar que los vascos tienen derecho a decidir?», se preguntó Otegi.

En particular, el coordinador general de EH Bildu mencionó el caso de Itxaso Zaldua, a quien se ha detenido recientemente en virtud de un testigo protegido que dice haberla reconocido muchísimos años después.

Inhabilitaciones

Además de condenas de cárcel que fueron cumplidas hasta el último día por los cinco procesados, a Otegi se le hurtó la posibilidad de presentarse como candidato o ser electo en las dos últimas elecciones en la CAV.

El coordinador general de EH Bildu solventó con ironía que no le dejaran presentarse a las últimas elecciones bromeando con que cuesta mucho escribir un folio. Pues esa es, poco más o menos, la extensión de la sentencia del Supremo que no hace sino acatar una sentencia anterior adoptada por Estrasburgo en noviembre de 2018 y que resulta vinculante. La sentencia de nulidad del TS se dio a conocer tan solo 15 días después de las elecciones en la CAV.

La nulidad del procedimiento judicial deviene de la falta de imparcialidad de una de las jueces, Ángela Murillo, que ya había sido apartada en otras causas contra Otegi.

 

Declaraciones

«El primer objetivo de la operación era impedir la paz, o parte de la paz, en este país»

«Hoy es un buen día para recordar al conjunto de presos políticos, deportados y refugiados»

«La operación que nos llevó a la cárcel fue una operación de Estado, urdida por las cloacas y los aparatos del Estado»

«Además de una victoria jurídica, la victoria política está sobre la mesa y desarrollándose en el conjunto del país»

Arnaldo OTEGI