28/07/2014

Joseba ITURRIA
Un buen Tour para los ciclistas vascos, pésimo para Euskal Herria

Igor González de Galdeano, máximo responsable del Euskaltel la pasada temporada, calificaba en ETB el Tour de los vascos como discreto y se limitaba a destacar a Ion Izagirre y Mikel Nieve. Ni citaba a Haimar Zubeldia, único líder de los nueve vascos que participaron en la carrera, que cumplió con el objetivo que le encomendó Trek, entrar en el Top 1o.

El octavo puesto del usurbildarra a los 37 años, su quinto Top 10 once ediciones después del primero, tiene mucho mérito. Los demás vascos afrontaban el Tour con la misión de trabajar para sus líderes y dos de ellos, Xabier Zandio y Egoitz García, abandonaron en la primera semana por las caídas. Tampoco ha tenido suerte Beñat Intxausti, con problemas de salud, aunque en Balès demostró su calidad al dejar solo diez corredores en el grupo de favoritos. Imanol Erviti respondió como siempre al proteger en las etapas de llano a Valverde, Markel Irizar también trabajó para sus líderes, se metió en fugas y fue noveno en la crono y solo David López ha estado mal.

Junto a Zubeldia, Ion Izagirre y Mikel Nieve han sido los vascos más destacados. El de Ormaiztegi ha trabajado durante todo el Tour para Valverde, en el llano y en la montaña, con protagonismo en fugas. La pena es que trabajó demasiado, porque la etapa de Bagnères de Luchon pudo ser suya. También Nieve tuvo la etapa de Hautacam y solo el deseo de Nibali de ganarla le dejó sin premio. Pese a no disputar la general, acabó el 18º. Que una nación como Euskal Herria coloque dos corredores entre los 18 mejores es un éxito. El segundo español ha sido el 31º, el segundo italiano el 37º.

Ha sido un buen Tour para los vascos, pero pésimo para Euskal Herria porque por primera vez desde 2001 no ha estado representada por un equipo que se había convertido en la única selección nacional que competía al máximo nivel. Eso ha provocado además un descenso muy importante en la afluencia de vascos al Tour. Euskal Herria ha dejado de ser protagonista en el mejor escaparate deportivo que tenía para mostrarse. Vinokourov decía que ahora todo el mundo sabe que Astana es la capital de Kazajistán. Las instituciones y la sociedad vasca necesitan recuperar ese altavoz para trasmitir su realidad nacional.